Una visitante hace una foto a una de las obras de Banksy que se exponen en Strokar Inside, en Bruselas
Una visitante hace una foto a una de las obras de Banksy que se exponen en Strokar Inside, en Bruselas - EFE

Un antiguo supermercado de Bruselas expone a Banksy sin su permiso

El artista no ha estado implicado en la exposición que acoge el espacio Strokar Inside y ha criticado que haya que pagar 15 euros para entrar

BruselasActualizado:

Un antiguo supermercado de Bruselas abocado a la demolición expone hasta finales de año, y sin su permiso, 61 obras del mayor icono mundial del arte urbano del siglo XXI: Banksy. «Estamos en un antiguo supermercado reconvertido en plataforma internacional de arte urbano y tenemos el inmenso honor de acoger una exposición de obra única y original del artista Banksy para terminar con nuestra ocupación precaria de este espacio», explica Alexandra Lambert.

Junto con Fred Atax, Lambert fundó hace tres años Strokar, una asociación sin ánimo de lucro con la que quería situar a Bruselas, la capital de facto de la Unión Europea, en la escena internacional del arte callejero. Hace unos meses, Lambert y Atax encontraron en el barrio de Ixelles una superficie de 5.000 metros cuadrados idónea para «mezclar los códigos del museo y de la galería» y «hablar de la cultura urbana en un sentido amplio».

Lo llamaron Strokar Inside y abrieron sus puertas el pasado 6 de septiembre en un vestigio de arquitectura industrial de 1907 que en la Belle Epoque llegó a ser hasta una pista de patinaje sobre hielo situado en lo que hoy es un barrio chic de Bruselas. Lo han visitado ya unas 20.000 personas, pero cerrará el 31 de diciembre cuando concluya un contrato de alquiler que los galeristas intentaron ampliar sin éxito. El propietario negocia con los poderes públicos los detalles para dinamitar el inmueble y transformarlo en viviendas, comercios, oficinas y aparcamientos.

Entretanto, sus muros albergan obras de Banksy como «Girl with Balloon», «Media» o «Kate Moss», pero de manera furtiva, porque el artista no ha estado implicado en la muestra y ha criticado que haya que desembolsar 15 euros para contemplar arte concebido para mostrarse gratuitamente.

Sus obras han llegado al antiguo supermercado «Dalhaize de Molière», como se le conoce aún en el barrio, de la mano de Steve Lazarides, que fue su marchante durante once años. Artista y agente rompieron en ese tiempo «todas las reglas del arte y algunas leyes» y ahora Lazarides alquila partes de su colección personal para galerías de todo el mundo.

«Escribimos a Banksy para decirle que queríamos llamar la atención sobre los artistas de arte urbano, que pagamos un alquiler y gastos, que tenemos un propietario que no quiere que nos quedemos... Le preguntamos qué nos proponía, o si quería venir a hacer una expo gratuita. Pero nunca nos contestó», explica Lambert.

¿Visitará la exposición?

A escasos metros, en un enorme panel con letras de molde colgado en una pared se puede leer: «Hey, Banksy. ¿Por qué no respondes a mis emails?». Banksy no ha vuelto a manifestarse. Pero planea la duda de si se acercará de incógnito a la exposición, ya que uno de sus atractivos es que se desconoce la identidad real del provocador de Bristol (Reino Unido). «Se puede especular. Durante un par de días ha habido un mendigo en frente de la exposición y nos preguntábamos si sería él. No lo sabemos, no conocemos a Banksy», dice Lambert. Pero lo cierto es que es poco probable que Banksy, al que se relaciona, entre otras teorías, con el músico Robert Del Naja de la banda de trip hop Massive Attack, visite la instalación de Bruselas.

La muestra de Bruselas se titula, irónicamente, «Banksy Unauthorized» (Banksy sin autorizar), comenta la cofundadora de Strokar Inside, quien asegura que los beneficios se destinarán a crear un espray «lo más ecológico posible» y a desarrollar un centro de arte en Cabo Verde.