«I hate red», instalación de Javier Calleja (2014)
«I hate red», instalación de Javier Calleja (2014) - ABC

Arte terapéutico, en el Museo ABC

Exhibe una selección de dibujos de la colección del grupo de seguros médicos DKV

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El arte no es solo fuente inagotable de belleza. También lo es de crítica social, de denuncia política –basta con visitar la muestra de Ai Weiwei en la Royal Academy de Londres– y son muchos los que creen que, como la música, es una buena herramienta terapéutica. No sana, pero ayuda a paliar los efectos de la enfermedad: disminuye la ansiedad, la depresión... Se aplica con éxito musicoterapia en enfermos que han sufrido ictus, lo mismo que arteterapia y hasta payasos en pacientes de psiquiatría. Todo esto lo sabe muy bien el grupo de seguros médicos DKV, pionero en el potencial terapéutico de la cultura, que aplica desde hace años en un ambicioso proyecto (cuidArt) en el Hospital de Denia, de titularidad pública pero de cuya gestión se ocupa.

En 2006 este grupo, con sede central en Zaragoza y que forma parte de la multinacional Munich Re, adquirió para humanizar los espacios de dicho hospital (el área de pediatría, las salas de quimioterapia y hemodiálisis...) un conjunto de obras de arte que constituye el germen de una colección que ya atesora unas 600 piezas (pintura, dibujo, fotografía, vídeo...), todas de artistas españoles contemporáneos, especialmente emergentes. Una selección de sus dibujos de 16 artistas se exhibe, hasta el 22 de noviembre, en el Museo ABC. Su comisaria, Alicia Ventura, es además coordinadora de Arteria DKV, el programa artístico de este grupo, que impulsa numerosas iniciativas relacionadas con arte y salud. Es el caso de Fresh Art, un concurso para jóvenes estudiantes preuniversitarios; la Cátedra de empresa DKV Arte y Salud para la formación y difusión de nuevos artistas en colaboración con la Universidad Politéctica de Valencia;un programa de residencia de artistas... El 5 de octubre otorgará su primera beca de dibujo.

Eclecticismo

El título de la exposición, «Dibujo expandido», ya nos da pistas: no hay límites ni fronteras en el dibujo actual, sino eclecticismo, hibridación entre técnicas y géneros, un reflejo del arte contemporáneo. Incluso se han incoporado las nuevas tecnologías. Es el caso de Paco Guillén, que trabaja con dibujos videoproyectados, o de Rosana Antolí, que da movimiento al dibujo en una proyección. Ana Soler, por su parte, recurre al dibujo tridimensional gracias a trazos en varias capas; Manuel Antonio Domínguez interviene los sobres de la correspondencia, mientras que Javier Calleja expande literalmente su dibujo por toda la pared. Aunque pequeña, es una especie de miniantológica sobre las posibilidades infinitas que tiene hoy el dibujo.

«Dibujar es el equivalente a pensar». Esta frase del artista Bruce Nauman, plasmada en una de las paredes de la exposición junto a una de las obras, le gusta especialmente a la comisaria, porque cree que define a la perfección lo que es el dibujo. Durante años fue denostado como un género menor, pero hoy, gracias a iniciativas como el Museo ABC, se ha puesto en valor.