«Sucia esquina» a la que Kapoor definió como «la vagina de la reina tomando el poder» - reuters

«La vagina de la Reina» de Kapoor desata la polémica en Francia

La obra del artista angloindio Anish Kapoor que se expone junto a otras en el Palacio de Versalles ha sido calificada como «un Himalaya de fealdad, estupidez y vulgaridad»

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Una instalación escultórica del artista anglo hindú Anish Kapoor titulada «La vagina de la Reina», instalada en la gran explanada del palacio de Versalles, la más histórica residencia de los reyes de Francia, provoca una polémica muy viva, que el filósofo Luc Ferry resume con esta frase: «No es polémica ni chocante. Es, sencillamente, un Himalaya de fealdad, estupidez y vulgaridad. ¿Quién se atreverá a decirlo?».

La institución que dirige administrativamente el palacio de Versalles organiza desde hace años exposiciones e instalaciones de artistas con mucha cota comercial, invitándolos a «releer» y «revisitar» la magna arquitectura de Versalles «a la luz del arte contemporáneo».

En su día, Jeff Koons instaló sus gambas y juguetes de plástico gigantes en los salones palaciegos de Versalles. Aquella exposición / instalación suscitó críticas y «emoción», favoreciendo el éxito de público.

Siete años más tarde, los gestores de Versalles «reinciden» con Anish Kapoor, uno de los más famosos y cotizados artistas de nuestro tiempo, en el terreno del «arte espectáculo», la escultura monumental y el «show» de grandilocuentes instalaciones financiadas generosamente con dinero público.

Kapoor ya presentó una de sus obras, en París, en el Grand Palais, hace años. Sin pena de gloria. Contratado por los gestores de Versalles al precio fuerte, Kapoor ha decidido dar «una nota de color» ante los sacrosantos jardines y palacios de Versalles, proponiendo a los turistas una obra monumental, entre instalación y escultura que él ha llamado «La vagina de la Reina».

Con otro título, la obra pudiera pasar más o menos «desapercibida». El «gigantismo» de sus proporciones, instaladas frente a una de las grandes fachadas de Versalles es cualquier cosa menos invisible. Pero la presunta “vagina” de una reina de Francia “solo” tiene algo de entrada en un tobogán de un parque de atracciones para niños no siempre grandes. La «provocación», si es que existe la provocación, está en el título de la obra, pagada al precio más alto. A partir del título, cada cual puede contemplar la obra desde su propia sensibilidad.

Las reacciones de los lugareños, burguesía acomodada, han sido brutales, masivamente. Ex ministro de cultura, ensayista famoso, Luc Ferry, uno de los filósofos más vendidos de Francia, en nuestro tiempo, ha intervenido en la polémica con un tuit asesino: «Expo de arte contemporáneo en Versalles: ni chocante, ni provocación; apenas un Himalaya de fealdad, estupidez y vulgaridad. ¿Quién se atreverá a decirlo?».