«Tres estudios para un autorretrato», de Francis Bacon
«Tres estudios para un autorretrato», de Francis Bacon - sotheby's

Se exponen por primera vez dos autorretratos de Francis Bacon

Se tenía noticia de su existencia solo a través de los libros. Los descendientes del coleccionista que los adquirió los sacan a subasta el próximo 1 de julio en la sede londinense de Sotheby's

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Dos autorretratos de Francis Bacon se exponen por primera vez después de que los descendientes del coleccionista que los adquirió hayan decidido sacarlas a subasta. Se trata de «Autorretrato» y el tríptico «Tres estudios para un autorretrato».

Sotheby's espera que cada uno de ellos supere los trece millones de euros en la subasta que se llevará a cabo en Londres el próximo 1 de julio (El tríptico de Bacon de Lucian Freud, fue, en su momento, la obra de arte más cara de la historia vendida en una subasta, con ciento cuarenta y dos millones de dólares). Hasta entonces, ambas obras de arte se expondrán en la sedes de la firma en la capital británica y en Nueva York.

Los expertos conocían la existencia de estos trabajos, pero no tenían ni idea acerca de quién las había adquirido una vez que fueron terminadas por Bacon, hace unos cuarenta años.

Oliver Barker, especialista de arte contemporáneo de Sotheby's ha afirmado que Marlborough Fine Art (una de las firmas de tratantes de arte con más solera) tenía un archivo fotográfico y que ambas pinturas aparecían en un libro de autorretratos de Bacon, pero, aparte de ser reproducidos en libros, nunca habían sido vistos hasta ahora». «Sabíamos de la existencia de las pinturas, pero no teníamos idea acerca de dónde podían estar»

El artista pintó «Autorretrato» (1975) en el punto álgido de su carrera, después del suicidio de su amante George Dyer en 1971. Sobrepasaba los sesenta, pero parece mucho más joven en el cuadro. Obsesionado con su apariencia física, se teñía el pelo y se maquillaba cuando comenzó a hacerse mayor. Baker ha apuntado que Bacon se daba a sí mismo un aire de estrella de cine «apareciendo lo más fotogénico posible», mientras era muy crítico consigo mismo.

El tríptico de «Los tres estudios para un autorretrato», fue posterior (1980) y en él el artista, ya septuagenario, muestra su obsesión por la inevitabilidad de la muerte, con los ojos abatidos. De acuerdo con este especialista, la pintura enseña «su nivel de angustia psicológica. A lo largo de su vida, Bacon se cuestionó la existencia humana. Y donde es más patente es en sus autorretratos».