La mano derecha de la Victoria de Samotracia, en una vitrina.
La mano derecha de la Victoria de Samotracia, en una vitrina. - abc

La mano de la Victoria de Samotracia se expone en el Museo del Louvre

Fue hallada en 1950 debajo de una roca junto a donde apareció la estatua de la diosa y los dedos estaban en un museo de Viena

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Pocas esculturas tienen tanta fama y belleza como la célebre Niké hallada en la isla griega de Samotracia. Esta Victoria alada, descubierta en 1863 y esculpida entre el 200 y el 190 antes de Cristo, no fue erigida solamente para honrar a la diosa sino también para conmemorar una victoria naval. Su irresistible belleza, a pesar de estar descabezada y manca, vuela con las alas desplegadas en actitud triunfal, y el viento en la túnica que dibuja el cuerpo perfecto de la diosa.

Expuesta en el Louvre, el museo parisino decidió restaurarla. El proceso, que ha tenido a la Victoria fuera de la vista durante casi un año hasta el pasado verano, concluyó con su regreso a las salas del Louvre, donde comparte protagonismo con la Mona Lisa. Ahora el museo cuenta esa restauración en una pequeña exposición.

Su cabeza, brazos y ala derecha nunca aparecieron –de hecho, esa ala es copia simétrica de la izquierda–, pero sí se hallaron varios fragmentos donde apareció: en 1950 encontraron la mano derecha, bajo una roca. Los dedos pulgar y anular fueron identificados en un almacén del Kunsthistorisches Museum, en Vienna. Ahora se han reunido en el Louvre.

Con el dedo anular estirado, su mano semeja un gesto grosero enviado al presente desde la Grecia clásica, si es que la actual no está todavía para celebrar victorias.