«Vaso de agua medio lleno», 2006, de Wilfredo Prieto
«Vaso de agua medio lleno», 2006, de Wilfredo Prieto - CORTESÍA NOGUERASBLANCHARD, MADRID/BARCELONA
ARCO 2015

¿Por qué cuesta un vaso de agua medio lleno 20.000 euros?

Es una de las piezas conceptuales presentes este año en ARCO. Su autor, el cubano Wilfredo Prieto. Luce en el «stand» de la galería Nogueras Blanchard, con sede en Madrid y Barcelona

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Dentro de dos años se conmemorará el centenario de una de las obras más polémicas e influyentes de la Historia del Arte: «La Fuente», de Duchamp, que no es otra cosa que un urinario. El artista tuvo una genial idea: si este objeto cotidiano lo trasladas de su lugar habitual (un cuarto de baño) a un museo o una galería de arte, el objeto cambia de estatus y se convierte en objeto de arte. Desde entonces la Historia del Arte no ha sido la misma.

Cada año en ARCO los medios y el público andan en busca de las obras más extrañas, raras y escandalosas. Los primeros, para ilustrar las páginas (físicas o web); los segundos, para hacerse los selfies más originales y triunfar con ellos en las redes sociales. Como la feria ha madurado, no es tan fácil encontrar este tipo de piezas. Aunque las hay: cuadros hechos con bragas y tangas rojos; una Marilyn crucificada, un libro de Marx dentro de un bolso de Vuitton, o unas figuras horripilantes de Enrique Marty, que prometen ser de lo más fotografiado en ARCO.

En el «stand» de Nogueras Blanchard, una de las galerías españolas más potentes e internacionales, con sede en Madrid y Barcelona, luce una pieza conceptual que, sin duda, llamará la atención del público. Se trata de un vaso de agua, medio lleno -o medio vacío, según se mire-, colocado sobre un trozo de madera. La pieza está colgada en el exterior del «stand». En la cartela luce el nombre del artista, Wilfredo Prieto (cubano nacido en 1978 y ganador del premio Cartier), su año de ejecución (2006) y sus materiales (agua, vaso y estante). No figura su precio, pero quien quiera comprarla debe pagar 20.000 euros. Aún no tiene el punto rojo de vendido, pero nos dicen que se han interesado por la pieza.

Hablamos con Álex Nogueras, uno de los propietarios de la galería. Le pedimos cómo explicar a los lectores y a los visitantes de ARCO que un vaso de agua cuesta ese precio. «Es un tema puramente de mercado, de la ley de la oferta y la demanda -explica Nogueras-. Wilfredo Prieto es un artista conceptual que lleva con nosotros diez años y produce muy poco. Trabaja con materiales que se pueden reponer si se estropean, como las frutas. Es una obra muy democrática. Son piezas únicas (las que se venden a coleccionistas particulares), más otra prueba de artista (para instituciones públicas). Sus trabajos suelen tener tres tamaños y tres precios fijos: 20.000, 35.000 y 60.000 euros, de menor a mayor tamaño. Como vaso de agua no vale nada esta obra. De hecho, si alguien lo roba pongo otro. Así lo especifica el propio artista. Lo que da valor a la pieza es el certificado del artista, en el que consta cómo se instala, en qué condiciones...» ¿Si yo pongo en mi casa un vaso similar, lo lleno de la misma cantidad de agua y lo coloco en un soporte de madera semejante tendría un Wilfredo Prieto? «No, sería una copia».

Nos muestra el galerista un catálogo del artista cubano con otros de sus trabajos. Bajo el título «Políticamente incorrecto», un trozo de sandía cuadrado. Se exhibió en la Bienal de Estambul. Su precio: también 20.000 euros. Se vendió. Y en este caso el comprador de la obra tuvo que adquirir la sandía y cortar el trozo. Se convirtió en un Wilfredo Prieto al conseguir el certificado del artista. Otra de sus curiosas obras es «Escala de valores» (varios vasos de plástico con restos de ron, Coca-Cola, vino, cerveza y agua). También se vendió por 20.000 euros. Y uno de sus trabajos más famosos es una pieza con grasa, un jabón y una cáscara de plátano. La adquirió un coleccionista belga. Una completa monográfica de Wilfredo Prieto se ha visto en el SMAK de Gante y el Kunstverein Braunschweig, y ahora se exhibe en La Habana.