Obras de Julian Opie monopolizan el «stand» de Mario Sequeira en ARCO - ISABEL PERMUY

ARCO'15: una feria ajustada a un mercado real

Los Reyes inauguran hoy su 34 edición, marcada por el optimismo de las galerías e importantes ausencias

Actualizado:

Los datos invitan al optimismo en el mercado del arte en España, aunque sin echar las campanas al vuelo. Según un informe elaborado por Clare McAndrew para la Fundación Arte y Mecenazgo, las ferias de arte en nuestro país producen unas ventas de unos 43,5 millones de euros, de los que el 60% procede de ARCO. Una feria que cuenta con un presupuesto de 4,5 millones de euros y que genera, según dicho informe, unos ingresos de 100 millones para la economía española en menos de una semana. La tendencia del mercado español sigue al alza.

Así lo constatan los galeristas con los que hablamos ayer en la jornada inaugural de ARCO. Luis Valverde y José Martínez Calvo, de Espacio Mínimo, dicen que el coleccionismo español casi había desparecido en los últimos cuatro años y ha vuelto a aparecer: «En septiembre vendimos una obra de 60.000 euros, algo que no pasaba hace mucho tiempo, y desde la pasada primavera vendemos piezas a coleccionistas españoles en todas nuestras exposiciones». Daniel Canogar, uno de los españoles más activos en el mercado internacional, con presencia en varias galerías en ARCO, también aprecia que ha vuelto la chispa al mercado español: «Se está animando».

Signos de recuperación

En la misma línea, la galerista Juana de Aizpuru ve señales de recuperación, aunque «va poco a poco. Las empresas y los coleccionistas privados se están empezando a animar. Los museos son los más paraditos a la hora de comprar». Según Helga de Alvear, «se ha reactivado el mercado, aunque, mientras Europa no equipare el IVA cultural en todos los países, no hay nada que hacer. No sé si se venderá más o menos este año en ARCO, pero Carlos Urroz (el director de la feria) está haciendo lo inhumano para que sea importante para Latinoamérica». De momento, la galerista ya ha incrementado su colección con una obra de Kandinsky, adquirida en Leandro Navarro por 250.000 euros. Urroz ha sondeado a las galerías, que aprecian una mayor actividad de negocio: «Se nota en el ambiente. Hay galeristas que ya han venido con piezas reservadas. Creo que el resultado va a ser bueno».

ARCO es la feria más visitada del mundo (100.000 personas pasaron por ella en su última edición, frente a las 65.0000 de Art Basel, la mejor feria del mundo, o las 60.000 de Frieze). Pero la popularidad no implica la presencia de las mejores galerías. La competencia es feroz. Se calcula que hay 17.000 galerías comerciales en el mundo y unas 425 ferias de arte de cierto interés. ARCO es una de las damnificadas de este frenesí ferial, con grandes ausencias este año. No vemos a Ivorypress, que el año pasado tenía un lugar de honor. Tanto Elena Ochoa como su marido, Norman Foster, eran activos muy valiosos para la feria: atraían a importantes coleccionistas, promocionaban la feria en el extranjero, amén de exhibir a artistas tan mediáticos como Ai Weiwei.

Insignes abandonos

También se echa en falta a galerías internacionales como Edward Tyler Nahem Fine Arts de Nueva York o Michael Schultz de Berlín, que el año pasado expuso la obra más cara de ARCO’14: «Abstraktes Bild», de Richter, costaba 8,5 millones de euros. Urroz le resta importancia: «Las ausencias de ciertas galerías se deben a motivos muy diversos. Algunas cambian de modelo. Ivorypress se orienta más a los libros y le interesan menos las ferias. ARCO es una feria de descubrimientos y hay pocos artistas vivos con precios tan altos. Los coleccionistas buscan en ARCO a artistas nuevos, emergentes».

La de este año es una feria ajustada a un mercado como el español. ARCO parece ser al fin consciente de su mercado. ¿Para qué traer piezas de varios millones de euros si no hay compradores para ellas? Se estima que en España un 68% de las ventas de las galerías son de menos de 3.000 euros; un 29%, entre 3.000 y 50.000 y solo un 2% entre 50.000 y 200.000. También quiere mantener una fuerte presencia iberoamericana, que este año ha crecido un 52%. En suma, un ARCO menos utópico, más realista.