Las mejores exposiciones de 2014 en España
Un cámara graba el célebre «Laocoonte», del Greco, durante su estancia en el Prado - JOSE RAMON LADRA

Las mejores exposiciones de 2014 en España

El Greco deslumbró en Toledo y Madrid, pero también lo hicieron Cartier-Bresson, Richard Hamilton, Cézanne y los grandes retratistas, de Juan de Flandes a Antonio López

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El Greco deslumbró en Toledo y Madrid, pero también lo hicieron Cartier-Bresson, Richard Hamilton, Cézanne y los grandes retratistas, de Juan de Flandes a Antonio López

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  1. Las muestras del Año Greco

    Un cámara graba el célebre «Laocoonte», del Greco, durante su estancia en el Prado
    Un cámara graba el célebre «Laocoonte», del Greco, durante su estancia en el Prado - JOSÉ RAMÓN LADRA

    Si ha habido un protagonista este año en el mundo artístico, ese ha sido, sin duda, El Greco. Han sido innumerables las exposiciones que se le han dedicado en el IV centenario de su muerte. Pero ha habido tres que han destacado sobre todas las demás. Abrió plaza en marzo el Museo de Santa Cruz de Toledo con la primera muestra dedicada al pintor en esta ciudad. «El Griego de Toledo» ha sido la muestra más ambiciosa y de mayor envergadura que se ha realizado nunca sobre el artista. Irrepetible, pues muchas de las 75 obras expuestas difícilmente volverán a prestarse: iconos de su primera época, la «Vista de Toledo», del Metropolitan... En junio, le tocó el turno al Museo del Prado, que se ocupó de abordar la influencia del Greco en la pintura moderna. Se concentraron 26 espléndidos cuadros del pintor (entre ellos, obras maestras como el «Laocoonte» y «La visión de San Juan»), que se midieron con pinturas, dibujos y esculturas de Cézanne, Manet, Chagall, Modigliani, Picasso, Bacon y otros muchísimos artistas. Había préstamos cedidos por el MoMA, Metropolitan, Tate, Pompidou, National Gallery de Washington, Orsay… Un lujo. Y, finalmente, en septiembre y de nuevo en el Museo de Santa Cruz de Toledo, se inauguró la exposición «El Greco. Arte y oficio», en la que se abordaban asuntos como la ejecución de sus trabajos, su taller, las copias, las atribuciones...

  2. Cartier-Bresson, en la Fundación Mapfre

    Martine Franck retrató en 1992 a Henri Cartier-Bresson mientras este se autorretrataba en un dibujo
    Martine Franck retrató en 1992 a Henri Cartier-Bresson mientras este se autorretrataba en un dibujo - MARTINE FRANCK

    En junio la Fundación Mapfre inauguró en sus salas una antológica, con más de 400 obras, del mítico fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson, en el décimo aniversario de su muerte. Organizada junto con el Pompidou, donde se vio anteriormente, fue la primera gran retrospectiva tras su muerte. Una de las tesis de esta gran muestra fue que no hay solo uno sino muchos Cartier-Bresson: el surrealista, el comunista, el comprometido social, el fotorreportero humanista que creó Magnum... Estaba el fotógrafo, pero también el pintor, el dibujante, el cineasta... Una completa y ambiciosa exposición, que repasaba siete décadas de incansable trabajo a través de tres centenares de fotografías y un centenar de documentos. No faltaban sus célebres y maravillosos retratos: un Matisse anciano rodeado de sus palomas, Giacometti parapetado en su abrigo mientras jarrea sobre las calles de París; un inquietante Truman Capote... Cartier-Bresson fue uno de los grandes fotógrafos del siglo XX. Un mito muy a su pesar: nunca quiso entrar en la Historia, pero acabó siendo uno de sus protagonistas.

  3. Hamilton, en el Reina Sofía

    Instalación «The Funhouse», de Hamilton, en el Reina Sofía
    Instalación «The Funhouse», de Hamilton, en el Reina Sofía - MUSEO REINA SOFÍA

    El Reina Sofía desveló, de junio a octubre de este año, el testamento artístico del artista británico Richard Hamilton: una exposición que el padre del arte pop -sí, no lo fue Warhol por increíble que parezca- concibió para el museo español poco antes de morir. Una ambiciosa antológica –la más completa celebrada hasta la fecha sobre el artista–, dedicada a un genial artista, un hombre ávido de conocimiento, un genio irrepetible, que abordó la pintura, el grabado, el dibujo, la fotografía, la tecnología y la informática, la ciencia, el diseño industrial... También, todos los géneros y temas: el retrato, la naturaleza muerta, el paisaje, los interiores, la pintura histórica, la propaganda política, la iconografía religiosa... En 2010, un año antes de morir, expuso en el Prado, donde midió sus «Meninas» con las de Goya y Picasso. Pero fue en el Reina Sofía donde pudimos ver su gran antológica. Reunieron el trabajo de una carrera tan compleja y prolífica dos buenos conocedores de su trabajo: Vicente Todolí y Paul Schimmel. Antes de que en Estados Unidos Andy Warhol se apropiara de la paternidad del pop con sus Coca-Colas, sus Marilynes, sus Sopas Campbell... en Gran Bretaña Richard Hamilton rompía moldes en 1956 con un collage: «Just what it is that makes today’s homes so different, so appealing?» (¿qué es lo que hace que las casas de hoy sean tan diferentes, tan atractivas?). En él están ya todos los iconos pop: la publicidad, los medios de comunicación, la cultura de masas... Por estar, estaba hasta la palabra pop.

  4. Cézanne, en el Thyssen

    Un hombre junto a una naturaleza muerta de Cézanne en la muestra del Museo Thyssen
    Un hombre junto a una naturaleza muerta de Cézanne en la muestra del Museo Thyssen - BELÉN DÍAZ

    El febrero, el Museo Thyssen dedicó una retrospectiva (la primera en España después de 30 años) al maestro postimpresionista, precursor del cubismo y el más cotizado de la Historia del Arte. Hablamos de Paul Cézanne. Su obra «Los jugadores de cartas» fue adquirida por la Familia Real de Qatar por 250 millones de dólares. Viendo las pasiones que despierta, cuesta creer que hasta la última década de su vida Cézanne (1839-1906) no lograra el reconocimiento. Sus obras eran rechazadas una y otra vez en el Salón de París y la crítica lo vapuleaba sin piedad. Decían que era un artista torpe y su pintura, infantil y tosca. Tuvo que llegar el marchante Ambroise Vollard, un visionario, para organizar en su galería parisina en 1895 su primera monográfica, con 150 obras. Nació el mito. Cézanne murió once años después, pero le bastaron para convertirse en el padre del arte moderno y precursor del cubismo. El Museo Thyssen cerró una trilogía de exposiciones («Impresionismo y aire libre» y «Pissarro») con esta retrospectiva de Cézanne, que reunió 58 obras del pintor (49 óleos y 9 acuarelas), centradas en dos motivos fundamentales en su carrera: los paisajes, que suponen la mitad de su producción, y las naturalezas muertas.

  5. «El retrato en las colecciones reales», en el Palacio Real

    Los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía con Antonio López junto al célebre retrato
    Los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía con Antonio López junto al célebre retrato - ÁNGEL DE ANTONIO

    Ha tardado veinte años en acabar este cuadro. Antonio López comenzó en 1994 el retrato de la Familia Real. En estas dos décadas ha cambiado hasta la propia Familia Real, de ahí que el cuadro haya sido rebautizado como «La familia de Juan Carlos I». Finalmente vio la luz el 3 de diciembre, con la presencia de Don Juan Carlos y Doña Sofía, que inauguraron una espléndida exposición, que puede verse hasta el 19 de abril en el Palacio Real de Madrid y que concluye precisamente con el cuadro de Antonio López. Son 114 obras, distribuidas en doce salas, que supone un recorrido por seis siglos del mejor retrato en las colecciones reales españolas. La espléndida selección de piezas da una idea de la variedad y riqueza del género del retrato en España. Y no solo en pintura (48 obras). También hay esculturas, dibujos, grabados, tapices, porcelanas... Isabel la Católica da la bienvenida al visitante. Es una de las joyas de la exposición. Juan de Flandes pintó el excepcional retrato de una Reina madura, el más fidedigno de cuantos se conocen. Cuelgan retratos excepcionales de artistas como Martínez del Mazo, Carreño de Miranda, Claudio Coello, Velázquez, Goya, Casas, Sorolla, Dalí...