La fotografía se hace un hueco en la Milla de Oro de Madrid
Una de las salas de exposiciones que estrena la Fundación Mapfre para fotografía - ERNESTO AGUDO

La fotografía se hace un hueco en la Milla de Oro de Madrid

La Fundación Mapfre inaugura el jueves una sede permanente dedicada a este lenguaje artístico

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La fotografía está de enhorabuena. A partir del jueves contará con una sala de exposiciones dedicada única y exclusivamente a ella en el Eje Prado-Recoletos, en plena Milla de Oro de Madrid. La Fundación Mapfre ya disponía desde 2009 de un espacio –el único de la capital– con una programación estable de cuatro exposiciones de fotografía al año: la Sala Azca. Por ella han pasado artistas como Walker Evans, Graciela Iturbide, Lisette Model... En total, 18 exposiciones. Muchas de ellas han itinerado después por Europa y Latinoamérica, gracias a las estrechas relaciones que la fundación ha establecido con relevantes instituciones del mundo de la fotografía, como el Jeu de Paume de París, el Fotomuseum de Rotterdam o el International Center of Photography de Nueva York, entre otros.

Pero la Sala Azca quedaba muy alejada del circuito artístico de la capital. El nuevo espacio adquirido por la fundación para muestras fotográficas se halla a pocos metros de la sede central de exposiciones de la Fundación Mapfre. Concretamente, en el número 13 de la calle Bárbara de Braganza, esquina con el Paseo de Recoletos. Cuenta con 868 metros cuadrados expositivos, distribuidos en dos plantas. El director del área de Cultura de la Fundación Mapfre, Pablo Jiménez, no oculta su satisfacción:«Es muy importante para Madrid, pues es la única sala que ofrece una programación estable de fotografía en la Milla de Oro. En otras ciudades como París, Londres, Berlín o Nueva York es habitual, pero en España no. Mantendremos las cuatro exposiciones anuales que ya había en la Sala Azca. Tenía mucho empeño en que este nuevo espacio estuviera aquí para que dialoguen las dos sedes. En el futuro podremos hacer proyectos en común».

Añade Pablo Jiménez que «es fruto de la consolidación de un proyecto de cinco años. El público ha respondido, lo cual demuestra que hay un interés por la fotografía». La fundación comenzó a coleccionar fotografía en 2007, con la compra de la serie completa de «Las hermanas Brown», de Nicholas Nixon. Para el próximo año ya hay programadas importantes exposiciones, como las dedicadas a Garry Winogrand –coproducción con el Museo de Arte de Moderno de San Francisco y el Metropolitan de Nueva York– y a Paul Strand, que llevará a cabo con el Museo de Arte de Filadelfia.

Frontera y memoria

La nueva sala de exposiciones de Mapfre se inaugura con una retrospectiva de la fotógrafa británica Vanessa Winship. Poco conocida en nuestro país, tiene en su haber galardones tan prestigiosos como el Godfrey Argent Prize, que otorga la National Portrait Gallery de Londres, y fue la primera mujer que obtuvo el premio Cartier-Bresson. Winship entiende la fotografía así:«Mi trabajo se centra en el punto de cruce entre la crónica y la ficción, explora ideas relacionadas con conceptos como frontera, territorio, memoria, deseo, identidad e historia. Me interesa tanto el relato de la historia como las nociones de límite y periferia. Para mí, la fotografía es un proceso de alfabetización, un viaje hacia el entendimiento». Cuelgan en la muestra sus personalísimas instantáneas de Albania, Serbia, Kosovo, Georgia, Turquía, Ucrania... Se cierra con una serie realizada para la exposición dedicada a Almería e inspirada en «Campos de Níjar», de Juan Goytisolo.