El arte contemporáneo saca músculo en Nueva York
«Tres estudios para un retrato de John Edwards», de Bacon

El arte contemporáneo saca músculo en Nueva York

La próxima semana vuelve el gran show del mercado del arte, con Bacon, Warhol, Basquiat y Koons al frente del espectáculo

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Esta semana se han celebrado en Nueva York las tradicionales subastas de primavera de arte impresionista y moderno. Y, aunque ha habido ventas millonarias, la tibieza de los coleccionistas ha sido la nota dominante. Las cotizaciones más altas fueron para Monet (27 millones de dólares por unos «Nenúfares» en Christie’s) y Picasso («Le sauvetage» se vendió en Sotheby’s por 31,5 millones).

¿Ha dejado el mercado de amar a este tipo de artistas? Por un lado, es cierto que los coleccionistas se decantan más por el arte de su tiempo que por el del pasado: prefieren decorar sus mansiones o engrosar sus colecciones con pinturas y esculturas coetáneas. Pero cuando salen al mercado obras maestras de impresionistas y modernos siempre hay compradores dispuestos a tirar de talonario para hacerse con ellas. Sus propietarios saben bien que no es el momento de sacar a la venta sus grandes Picassos, Van Gogh... Quedan como «fondo de armario» para tiempos mejores.

Todo lo contrario ocurre con el arte contemporáneo: es el momento de vender quienes quieran hacer un negocio redondo. Hay nuevas fortunas con ganas de gastar su dinero en arte. De ahí que importantes coleccionistas anden como locos descolgando de sus paredes cuadros de Bacon, Warhol, Basquiat, Richter, y desalojando de sus salones las esculturas kitsch de Koons. Tienen claro que son los artistas del momento. Y hay que aprovecharlo.

Atentos a Bacon y Warhol

Al igual que ya ocurrió en las históricas subastas celebradas en noviembre del año pasado en Nueva York (691 millones de dólares cambiaron de manos en un par de horas en Christie’s), estos mismos artistas volverán a protagonizar las ventas más esperadas del año. Son los nombres del momento en el arte contemporáneo, los jefes indiscutibles del mercado. Y sus grandes trabajos afloran a la llamada del dinero. Abrirá plaza Christie’s el martes.

Todas las miradas están puestas en Francis Bacon. Un nuevo tríptico del británico hará las delicias de sus fans, que son legión. Bacon retrató a sus colegas (Lucian Freud), a sus amantes (Eric Hall, Peter Lacy, George Dyer), a sus amigos... Entre estos últimos, uno de sus más allegados fue John Edwards, un joven sin estudios al que conoció en el Colony Room, un garito del Soho londinense que frecuentaba el artista. Lo pintó en varias ocasiones. Sale a subasta un triple estudio para un retrato de Edwards. ¿Superará los 142,4 millones que pagaron en 2013 por el tríptico de Lucian Freud? Aunque no lo haga, se espera que la cifra sea de infarto.

Otro de los omnipresentes en el mercado es Andy Warhol, más Superstar que nunca. 2013 fue su año: se vendieron 1.465 obras por 367 millones de dólares: cuarenta de ellas por encima del millón de dólares, y estableció un récord estratosférico: 105 millones de dólares por «Silver Car Crash (Double Disaster)».

También el martes, Christie’s saca a subasta su «Marilyn Blanca», un icono del pop, cuya estimación previa es de entre 12 y 18 millones de dólares. Forma parte de una cotizadísima serie que este artista dedicó a la muerte. Realizado por Warhol en 1962, justo después de que falleciera Marilyn Monroe, es uno de los ocho cuadros que seleccionó el artista para su primera exposición monográfica, que se celebró en la Stable Gallery de Nueva York. La obra está dedicada en el reverso a la dueña de la galería, Eleonor Ward. Otras coloristas «marilynes» de Warhol se hallan en lugares con mucho pedigrí: la de color menta se la entregó Warhol a Jasper Johns; la dorada cuelga en la National Gallery de Washington; la azul, en Princeton.

El miércoles, esta vez en Sotheby’s, sale a la venta un grupo de seis autorretratos de Warhol. Realizados en 1986, pocos meses antes de su muerte, parten con un precio estimado de 25-35 millones de dólares. Fueron adquiridos por sus actuales propietarios en julio de 1986 en la legendaria galería londinense de Anthony d’Offay. Los vieron colgados antes de que se inaugurase la exposición y quedaron impresionados por su fuerza. Los adquirieron por 57.500 dólares. Warhol dejó instrucciones precisas sobre la altura a la que las obras debían colgarse y la secuencia de colores (azul oscuro, verde, naranja, lila, azul claro y rosa). Desde que en 1963 hiciera su primer autorretrato, Warhol se pintó en muchas ocasiones. Se convirtió en el mejor icono de la cultura americana contemporánea y en uno de los grandes retratistas del siglo XX.

Un pintor al alza

Otro icono popular que no para de crecer en el mercado es Jean-Michel Basquiat (1960-1988). Un dato: entre 2012 y 2013, cinco de sus obras se vendieron por encima de los 10 millones de dólares. Algo al alcance de muy pocos. Basquiat representa por sí solo un 15,4% del mercado mundial del arte contemporáneo, según un informe de Artprice. El año pasado se vendieron en subasta 91 obras por 250,4 millones de dólares. Solo fue superado por Warhol, Picasso y Zhang Daqian. Le adoran tanto en Europa como en Estados Unidos. Su cotización ha aumentado en un 500% en la última década. Su récord: 43,5 millones. Fue lo que pagaron por «Dustheads» (1982). Récord que parece estar al alcance de la obra que sale a subasta el miércoles en Sotheby’s: «Undiscovered Genius Of The Mississippi Delta», para muchos su obra maestra. Contiene una poderosa iconografía y en ella se aprecian múltiples influencias: musicales (Basquiat era músico y Dj), pictóricas (Picasso y el expresionismo abstracto norteamericano: el frenesí creativo de Pollock, el colorido y el gesto dramático de Kline y De Kooning, la incorporación del texto de Twombly)...

Y si hablamos de iconos populares, imposible no citar a Jeff Koons. Si el año pasado un globo-perro naranja se vendía por 58,4 millones de dólares (obra más cara de un artista vivo), ahora salta al mercado una escultura de Popeye de más de dos metros de altura. Será el miércoles en Sotheby’s. Su precio estimado: 25 millones de dólares. La pieza nunca ha salido antes al mercado ni se ha expuesto. Popeye, el popular personaje creado por Elzie Crisler Segar y al que se rinde homenaje la próxima semana en el Salón del Cómic de Barcelona, es uno de los grandes iconos pop, pintado por Lichtenstein y Warhol y que años más tarde retomó Koons.