«La muerte de Cleopatra» (1878), de Achille Glisenti
«La muerte de Cleopatra» (1878), de Achille Glisenti - EFE

Cleopatra: el mito renace en París

La Pinacoteca de la capital francesa dedica una exposición a la reina del Nilo, cuya tumba espera encontrarse pronto en Egipto

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Su nombre es sinónimo de belleza, de poder, de misterio, de seducción. El mito de Cleopatra, lejos de apagarse, ha brillado durante siglos y se mantiene intacto. En parte, debido a los enigmas que siempre han envuelto su figura. Pero el cine también ha contribuido mucho a agrandar el mito. Inolvidable, Elizabeth Taylor en el papel de la reina egipcia, y su historia de pasión con un Marco Antonio representado por Richard Burton.

Las autoridades egipcias sueñan con encontrar muy pronto su tumba. La arqueóloga Kathleen Martínez dirige un proyecto para encontrarla en Taporisis Magna. El exministro egipcio de Antigüedades Zahi Hawass confesaba en una entrevista a ABC que la arqueóloga «está entusiasmada con que las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio están ahí. En los últimos seis años hemos encontrado cosas importantes en los alrededores del templo. Una gran simetría. Las cabezas de las momias apuntan a la entrada del templo. Dentro, hemos encontrado estatuas y monedas de Cleopatra. Y esta es una buena prueba de que la teoría de Kathleen Martínez puede ser correcta. Espero que este año el mundo contemple el descubrimiento de Cleopatra».

Mito y realidad

De momento debemos contentarnos con una exposición sobre su figura en la Pinacoteca de París. La constante pugna entre mito y realidad que ha envuelto durante siglos a Cleopatra es el punto de partida de una exposición que desvela cómo la leyenda, a partir de la pintura, la literatura o el cine, se ha apoderado del personaje histórico, informa Efe.

A través de 351 piezas -lienzos, restos arqueológicos, esculturas, vestidos o joyas-, «El mito de Cleopatra» aborda las diferencias entre realidad y ficción para intentar reconstruir, una vez más, la biografía de «la reina del Nilo». «¿Qué sabemos exactamente de ella, además de que fue una mujer totalmente fuera de lo común?», se pregunta el director de la Pinacoteca, Marc Restellini, quien matiza las «verdades aceptadas» en torno a ella. «Todo el mundo sabe que Cleopatra fue una mujer muy hermosa a pesar de que nadie sabe con exactitud cómo eran sus rasgos (...) Ha sido representada con facciones africanas, egipcias o nubias, pero nunca griegas, que es lo que ella era», agrega.

En el plano arqueológico, insiste Restellini, muchas de las piezas que podrían haber servido para arrojar algo de luz sobre Cleopatra han sido destruidas; y en el plano histórico los testimonios escritos resultan siempre muy contradictorios. «De Cleopatra ha quedado su belleza y las relaciones que mantuvo con algunos de los hombres más influyentes de la época, como Julio César o Marco Antonio», resume el director del museo, al tiempo que recuerda que el mito de la reina ha sido revisado en todas las épocas, siempre desde una óptica diferente.

Devoradora de hombres

Los poetas coetáneos la tacharon de «demente» o «meretriz», una versión que renació con fuerza durante los siglos XIV y XV, de la mano de autores como Boccaccio o Dante, que la describieron como «la prostituta de los reyes de Oriente», «criatura lujuriosa» o «devoradora de hombres». A partir del siglo XVII, con el redescubrimiento de la obra de Plutarco, se tiene de ella una imagen de mujer «frágil», sacudida por un «destino trágico».

En 1606 William Shakespeare, de quien esta semana se conmemora el 450 aniversario de su nacimiento, apuntaló la revisión del personaje en la obra «Antonio y Cleopatra». Fue en el siglo XVIII cuando la fascinación por el mundo egipcio y por la historia de Cleopatra concede a la reina «una belleza inigualable y una seducción legendaria».

La muestra, que podrá visitarse hasta el 7 de septiembre, es un compendio de todas las interpretaciones, concretadas en manifestaciones artísticas, que a lo largo de los siglos se han hecho sobre la reina del Nilo. La integran desde piezas arqueológicas de la cultura egipcia que datan de 3.000 años antes de Cristo o lienzos creados entre los siglos XV y XIX, hasta los vestidos que lucieron Elizabeth Taylor y Richard Burton en la «Cleopatra» de Joseph L. Mankiewicz (1963).