Museo ABC: tres años de ilustración
Ilustración conmemorativa del tercer aniversario del Museo ABC, realizada por Emilio Urberuaga, Premio Nacional de Ilustración en 2011 - EMILIO URBERUAGA

Museo ABC: tres años de ilustración

Hoy se conmemora el tercer aniversario de este centro pionero en España, que atesora 200.000 obras en su colección. Con una media de 75.000 visitantes alaño, se ha consolidado entre las ofertas culturales más atractivas de Madrid

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Nació el 16 de noviembre de 2010 en pleno centro de Madrid, en la calle Amaniel. La crisis ya estaba haciendo estragos en todos los sectores, pero el Museo ABC tenía muy claro que había un hueco por llenar en España: no había ningún museo dedicado al dibujo y la ilustración. Respaldaba el proyecto la impresionante colección atesorada por ABC en sus ya 110 años de vida: 200.000 piezas de 1.500 artistas.

Con todos estos mimbres y un equipo liderado por Inmaculada Corcho, se ha llevado a cabo un proyecto muy sólido, en el que no solo tienen cabida las exposiciones, sino también numerosas actividades que han logrado despertar en la gente el gusanillo por la ilustración. «Nuestro objetivo se ha cumplido con creces», dice la directora del museo, que hace un balance muy positivo de estos tres años «muy intensos»:«Hemos captado no solo a un público local;también de fuera de Madrid y del extranjero, gracias a la buena repercusión que ha tenido en los medios de comunicación».

La casa de los ilustradores

¿El secreto del éxito? Explica Inmaculada Corcho que, «pese a la amplia oferta cultural de Madrid, a sus muchos museos y exposiciones, somos un museo único en su contenido. Es la respuesta a un público cuyos gustos no estaban atendidos. Nos hemos convertido en la casa de los ilustradores. Había un buen número de personas que desconocía la historia de la ilustración en España. Hemos demostrado que la ilustración también es contemporánea». Cuenta que se acercan al museo todo tipo de visitantes: profesionales, gente mayor en busca de obras que no encontraban en ningún otro lugar; adolescentes a los que les gusta el manga y la ilustración gráfica... «Uno de los valores de este museo –subraya su directora– es que se ha creado un espacio donde se valora la ilustración como un trabajo artístico y se reivindica como obra de arte».

Por una parte, el Museo ABC ha querido llamar la atención del público, educar el ojo y generar atracción por este lenguaje a través de los grandes creadores. Mingote, Chillida, Lorenzo Goñi, López Rubio, Kurosawa, Mariscal... Todos ellos han tenido espacio en sus salas. También ha habido muestras colectivas con gran tirón mediático, como la dedicada a la Movida (no a la musical, la parte más conocida, sino a la ilustración, que es su cara más underground y desconocida) o a la Lotería, que puede visitarse hasta el 27 de enero de 2014.

Próximas exposiciones

El programa expositivo no descansa. El lunes se abrirá una nueva muestra de la serie «Conexiones» –en este caso la artista escogida es Amparo Sard–, que organiza en colaboración con la Fundación Banco Santander, uno de los patrocinadores del museo, junto a Prosegur, Mutua Madrileña, Telefónica, Caser, Schindler y el Ministerio de Cultura. Comunidad y Ayuntamiento de Madrid son patronos de Honor. En el calendario, próximas exposiciones del francés Benjamin Lacombe (un best seller de la ilustración infantil), los pioneros Francisco Sancha y Eulogio Varela; Juan Berrio, Javier Olivares o las dedicadas a las catanas japonesas y el cómic holandés.

Hoy y mañana el museo se suma a las actividades de la Semana de la Ciencia con talleres y conferencias, los próximos días 22, 23 y 24 participará en los actos del Día Mundial de la Música... Ya en diciembre (del 12 al 15), formará parte de Expocómic con la muestra «10 nombres para la prehistoria del cómic español» y esos mismos días organizará «Ilustrísima», un mercado de ilustración. Este último es uno de los programas estrella del museo, junto con «Dibujamadrid» y «Duetos» (talleres sobre artistas presentes en la colección).

Apoyo a los jóvenes talentos

Una constante en estos tres años ha sido el decidido apoyo por los jóvenes talentos emergentes, a quienes el museo siempre dedica un espacio. Sin olvidar la divulgación de libros ilustrados, los talleres de formación, los programas sociales con grupos que tienen problemas de inserción (ciegos, mujeres maltratadas, chicos que viven en casas de acogida), la apertura al público de su archivo... No faltan proyectos curiosos, como la idea de reunir a 13 ilustradores para que cada uno diera vida a un microrrelato de Juan José Millás. En suma, un centro muy vivo, siempre abierto a colaboraciones con otras instituciones.

Entre los objetivos por cumplir en el futuro, Inmaculada Corcho cita dos: crear un espacio permanente para exhibir la colección y poner ésta a disposición de todo el mundo en la web. Ideas y proyectos no faltan. Y eso que los recursos públicos siguen menguando. «Se ha generado una desconfianza en la inversión de recursos a la cultura por parte de las Administraciones. Por eso, pequeños centros como el nuestro se tienen que reinventar constantemente para sobrevivir».