Fernando Botero ante varias obras de esta exposición durante su presentación en el Museo de Bellas Artes de Bilbao
Fernando Botero ante varias obras de esta exposición durante su presentación en el Museo de Bellas Artes de Bilbao - luis ángel gómez
Celebración de su 80 cumpleaños

Todo el universo creativo de Botero, en una exposición antológica en el Alcázar

La muestra, que se inaugurará la próxima primavera, reúne 79 pinturas y una escultura del maestro de Medellín

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La figura del artista Fernando Botero (Medellín, 1932) es una de las piezas clave para entender la evolución que ha tomado el arte desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días. Por eso, sus obras son demandadas en los principales museos del mundo. Con motivo de la celebración de su 80 cumpleaños, el Real Alcázar acogerá durante la próxima primavera la exposición «Celebración», con la que este creador colombiano ha querido conmemorar tan feliz efeméride a partir de la selección personal de 79 pinturas y una escultura procedentes de su colección privada y que recorre todas las etapas de su trayectoria.

Esta exposición, que ya ha estado en otros lugares como el Palacio de Bellas Artes de México, donde recibió más de 250.000 visitantes, o el Museo de Bellas Artes de Bilbao, donde se encuentra actualmente, llegará a Sevilla en una fecha aún indeterminada pero en la próxima primavera. La negociación para traer hasta el Alcázar esta muestra ha durado varias semanas, pero fuentes municipales han confirmado a ABC que los términos principales ya están acordados para que Sevilla acoja la exposición antológica tal vez más importante que ha hecho el escultor de Medellín.

Ya en Sevilla se celebró otra exposición dedicada al artista de Medellín en el año 2008, en la Sala Villasís del Centro Cultural Cajasol. Además, Botero realizó el cartel de la temporada taurina de la Real Maestranza en 1999. La muestra que vendrá a Sevilla la próxima primavera reúne la obra del artista en los últimos 60 años. Está comisariada por la hija del creador, Lina Botero, y en su organización ha intervenido el artista de forma muy directa.

Aparte de las 79 pinturas se podrá ver una escultura de Botero, el bronce «Caballo con bridas» (2009). Pero el grueso de la muestra serán los cuadros del artista, que recorren todas sus etapas creativas, desde los años de formación hasta sus últimas periodos. En sus pinturas iniciales hay influencia de la simplificación geométrica del arte popular y del muralismo mexicano, junto a obras de cierto aire metafísico, «Los caballos», u otras en las que se manifiesta el expresionismo abstracto, «Niño de Vallecas» (1959), que revela además una admiración hacia Velázquez.

La fase dedidaca a Latinoamérica recoge 22 obras, mientras que hay un tercer apartado dedicado a la «Religión y el Clero». Otro aspecto muy interesante para el espectador será el dedicado al tema del circo, una de las pasiones de Botero, a partir de un viaje que realizó el artista a México en 2006 en el que se quedó fascinado por un circo popular. A esta serie pertenecen 14 lienzos con trapecistas, malabaristas, payasos, domadores y equilibristas.

Otro apartado es el denominado «Versiones», en donde homenajea a maestros que han influido en Botero, como Piero della Francesca, Le Brun, Van Eyck, Rafael, Ingres o Goya. Además, se muestran retratos de Giacometti, Delacroix o Ingres. La sexta parte se dedica a la prisión de Abu Ghraib, que el artista visitó en 2004, un lugar «en donde los soldados estadounidenses torturaron atrozmente y asesinaron a prisioneros iraquíes», según se indica en el catálogo, que cuenta con un ensayo principal de Lina Botero y con otros textos de Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa. Aquí se expondrá el tríptico «Abu Ghraib #44», pintado en 2005.

Botero homenajea a maestros como Van Eyck, Rafael o Goya

La parte final de la muestra se centra en la tauromaquia, otra de las pasiones de Fernando Botero. En esta serie de seis lienzos se incluye el caballo del picador que centro el cartel de la Maestranza en 1999. El recorrido de la exposición acaba con unas naturalezas muertas.