«Trabajar en Bilbao es un premio para un arquitecto»

GUILLERMO ELEJABEITIA
BILBAO Actualizado:

ENTREVISTA

César Pelli

Arquitecto de Torre Iberdrola

Con la altura imponente de los edificios que construye y la sencillez que acompaña a los profesionales consagrados, César Pelli pisó ayer la Torre Iberdrola por primera vez desde su finalización. El arquitecto, nacido en Tucumán hace 85 años, se mostró entusiasmado con un edificio «del que los bilbaínos pueden estar totalmente orgullosos».

—¿Está satisfecho con la torre?

—Estamos encantados. Existen pequeños detalles que habrá que corregir, pero la ejecución ha sido fantástica y la torre está muy bien construida a todos los niveles. Trabajamos con un equipo de gente muy capaz y hemos tenido un gran apoyo de Iberdrola y de Bilbao Ría 2000. Es un placer ver el edificio completo en un día tan hermoso. Para cualquier arquitecto es un premio trabajar en Bilbao.

—¿Casa el rascacielos con los edificios de alrededor?

—Las proporciones fueron muy estudiadas y la altura inicial fue bajando hasta que sentí que la torre estaba proporcionada. El edificio está pensado en relación con la diagonal Elcano y con la plaza Elíptica.

—¿Cómo se han adaptado los bilbaínos?

—Me encantó que la gente empezara a usar el paseo de la ribera cuando aún estaba en construcción, ahora es una maravilla ver gente por todas partes. A la zona le beneficia estar al lado del parque de Doña Casilda y se consigue un lugar de expansión verde excepcional para una ciudad como Bilbao.

—¿Qué le parece la transformación de la ciudad?

—¡Increíble! Bilbao se ha convertido en un modelo de cómo adaptarse a este mundo globalizado.

–En una urbe tan escasa de espacio como Bilbao, ¿cree que cundirá el ejemplo de la Torre Iberdrola para crecer en altura?

—Sin duda, aunque no es un problema de altura, sino de densidad. Las ciudades como Bilbao son básicamente densas; eso contribuye a que no se expandan porque hace mucho daño al medio ambiente. Una de las maneras más directas de aumentar la densidad es con edificios más altos, pero si tienen mucho suelo privado alrededor tampoco se gana nada. Si, como aquí, el espacio es público, la ciudad gana una zona verde para la gente. Una de las responsabilidades del arquitecto es tratar de conseguir el máximo beneficio para el público.

— Usted con 85 años y Gehry con 83 siguen en activo. ¿Los grandes arquitectos nunca se jubilan?

—No puedo pensar en nada tan divertido de hacer como lo que hago, y me imagino que lo mismo le sucede a Frank. Mientras pueda aportar algo, por supuesto que seguiré trabajando.