Mutis del director del Teatro Español

El nombramiento de Natalio Grueso como director de programación de Artes Escénicas del Ayuntamientoha acelerado su predecible salida

JULIO BRAVO
MADRID Actualizado:

Era solo cuestión de tiempo que Mario Gas dejara la dirección del Teatro Español. Llegó a él de la mano de Alicia Moreno (a su vez, estrechamente vinculada a Alberto Ruiz-Gallardón), y las salidas del exalcalde de Madrid y, posteriormente, de la exdelegada de las Artes del Ayuntamiento de la capital parecían indicar el camino para el director del coliseo. La confirmación de la marcha de Gas la anunció ayer ABC.es, y era el propio Mario Gas quien reconocía que ya había llegado a un acuerdo para dejar el Español, noticia que ni negaban ni confirmaban fuentes del Ayuntamiento. Quedan únicamente unos flecos que se resolverán este fin de semana y el lunes, probablemente, Gas explicará las razones de su salida.

Mario Gas era consciente de que sus días al frente del Español estaban contados tras el cambio en el Ayuntamiento de Madrid, con la llegada de Ana Botella a la alcaldía y el nombramiento de Fernando Villalonga como delegado de las Artes. La designación de Natalio Grueso como director de programación de Artes Escénicas en el Ayuntamiento ha precipitado la marcha de Gas después de ocho años al frente de uno de los más emblemáticos escenarios de la capital.

Natalio Grueso tendrá a su cargo cinco espacios escénicos: el Teatro Español, con dos salas; las Naves del Español, en el Matadero, con otros dos escenarios; el teatro Fernán-Gómez, igualmente con dos salas; el teatro-circo Price y el recientemente recuperado teatro Conde Duque. Los actuales directores de Fernán-Gómez, Mora Apreda, y del Price, Pere Pinyol, seguirán en sus cargos, mientras que en el Conde Duque no existía todavía una estructura creada. Antes de que el Ayuntamiento, anteayer, confirmara el nombramiento de Natalio Grueso, este ya ha empezado a trabajar: la semana pasada se reunió en Nueva York con Joseph Melillo, director del BAM (Brooklyn Academy of Music). No es ilógico pensar que en el encuentro se hablara de la posibilidad de traer a Madrid el montaje de «Ricardo III» producido, entre otras entidades, por el propio BAM, que ha dirigido Sam Mendes y protagoniza Kevin Spacey, y que pudo verse hace unos meses en Avilés, dentro de la programación del Centro Niemeyer de Avilés, que dirigía Grueso.

Modelo de teatro

Mario Gas llegó al teatro Español en enero de 2004, de la mano de Alicia Moreno, y tras la llegada de Alberto Ruiz-Gallardón a la alcaldía de la ciudad. Sustituyó en el cargo a Gustavo Pérez-Puig, cuyo modelo de teatro era radicalmente distinto. El Ayuntamiento quería que el Español fuera «un gran centro de producción y exhibición, al nivel de las más importantes instituciones europeas». Llegó Gas con un lema: «Hacer, sobre todo, buen teatro» y el tiempo le ha dado la razón ya que el Español, en opinión casi unánime del mundo del teatro, se ha convertido en estos años en el mascarón de proa de la escena madrileña.

En el haber de Mario Gas figuran, por ejemplo, las visitas de compañías internacionales de prestigio como la Royal Shakespeare Company (con su ciclo dedicado al teatro del Siglo de Oro español e incluido en el Festival de Otoño), el Barbican Theatre («Julius Caesar», de Shakespeare, dirigido por Deborah Warner y protagonizado por Ralph Fiennes), o el Bridge Project, el proyecto transatlántico que dirige Sam Mendes, y que nos visitó en dos ocasiones. Durante su mandato se abrieron nuevos espacios como la sala pequeña del Español o las dos Naves del Matadero.

Hay también sombras en el mandato de Mario Gas. Durante estos ocho años se le ha acusado a menudo de «competencia desleal» respecto a otros teatros privados, de cobrar un sueldo desproporcionado, de despilfarro en algunas de sus producciones (como por ejemplo «Follies», el musical que actualmente ocupa la sala principal del Español, o el «Hamlet» del Matadero dirigido por Tomaz Pandur y protagonizado por Blanca Portillo) y de haber beneficiado a sus amigos.

Una de las mayores polémicas en torno a Mario Gas y el Español se produjo en septiembre de 2006, cuando tuvo que retirar de su programación el espectáculo de Pepe Rubianes «Lorca eran todos». El desaparecido actor gallego afincado en Barcelona había realizado meses antes unas insultantes declaraciones en las que hablaba muy despectivamente y con términos ofensivos de la unidad de España.

La salida de Gas, por último, ha venido precedida de otra polémica después de que Alicia Moreno, poco antes de dejar su puesto, renovara seis contratos de dirección, entre ellos el del responsable del Español.