«Compartimos una voracidad por el trabajo»
José Coronado y Enrique Urbizu - ABC

«Compartimos una voracidad por el trabajo»

Jose Coronado y Enrique Urbizu son las dos puntas de lanza de «No habrá paz para los malvados», la película triunfadora en los Goya. Ambos hablan para ABC sobre la película y su trabajo conjunto

JOSÉ EDUARDO ARENAS
MADRID Actualizado:

No es exagerado decir que si hubo un galardonado con la emoción a flor de piel en la gala de los Goya ese fue Jose Coronado, a quien, en el momento en que dedicó a su familia el premio al mejor actor protagonista, se le saltó alguna lágrima furtiva.

Y es que, con alguien que en el plano corto te dice que ama su profesión por encima de todo, el reconocimiento de sus propios compañeros no es algo baladí ni se puede vivir con mucha frecuencia.

Cuando Coronado vio en el pasado festival de San Sebastián «No habrá paz para los malvados», la película que le ha procurado su primer Goya, pudo corroborar que las expectativas que tenía Enrique Urbizu respecto a él se habían cumplido.

«Ha sido un proyecto para el que tuve que esperar cuatro años, pero ha merecido la pena —dice el actor poco después de recibir el galardón, que acariciaba cada dos por tres—. Ahora estoy como en una nube y con los pies en el suelo para poder vivir el momento intensamente».

La relación de Jose Coronado y Enrique Urbizu viene de lejos; antes de en la película galardonada, trabajaron juntos en «La caja 507» y en «La vida mancha», quizá el trabajo preferido por el director. «Nosotros conectamos de tal manera que a veces nos basta con miraros desde lejos. Para un director es muy fácil trabajar con alguien así».

¿Y cuál es la razón para que sea la película de la que más satisfecho se encuentra?, se le pregunta: «Fue un trabajo muy delicado, que costó hacerlo; la película, una vez estrenada, pasó desapercibida, no fue nadie a verla. Y fue un filme difícil de hacer, contaba cosas invisibles y muy luminosas a la vez. Sin duda, el trabajo más difícil que he hecho. Y es una película, claro, a la que tengo especial cariño».

«No habrá paz para los malvados» obtuvo seis de los catorce goyas a los que optaba: mejor película, mejor dirección, mejor actor, mejor guión original, mejor montaje y mejor sonido. Urbizu ha preferido rodar su película de manera «tradicional». «Prefiero el 35 milímetros, con el que he trabajado siempre, al digital —dice ante la mirada atenta de su protagonista—. Se corren más riesgos, pero te ayuda a no despistarte ni un segundo abandonándote en que si lo haces en digital no importa que te tires horas repitiendo la misma escena».

Elogios compartidos

«¿No ve lo que le digo de Enrique? —interrumpe Jose Coronado—; sabe en cada momento lo que quiere». Urbizu le devuelve los elogios: «Es que tú eres el plato fuerte de la película. Cuando estás escribiendo el guión, sabes para quién lo estás haciendo y tienes con ese actor una gran complicidad, todo se hace mucho más fácil. El personaje de Santos Trinidad iba creciendo poco a poco según lo escribíamos y a medida que íbamos “descubriendo” su identidad lo trasdábamos a Jose, de tal modo que teníamos al actor constantemente presente y en sintonía no solo con el personaje, sino con el resultado final que queremos para la película».

«Fue un filme difícil de hacer, contaba cosas invisibles y muy luminosas a la vez»

Revela Urbizu la sintonía profesional que mantiene con Coronado. «En el terreno del trabajo compartimos una voracidad tremenda por rodar, vernos por la mañana y disfrutar del trabajo. Nos lo pasamos muy bien. Si fuéramos del sexo opuesto... no sé yo», bromea Urbizu dándole a la cabeza de un lado a otro.

El actor asiente. «No sabe lo que supone meterse en los clubes más bajos de una ciudad para ver lo que se cuece, intentar pasar inadvertido oteando el ambiente y mirando cómo se mueve la gente, cómo anda, la vestimenta... Conseguir el Goya no significa más trabajo, seguiré mi ritmo habitual».

Actor y director coinciden también en alabar a Antonio Banderas —«rival» del primero— y Melanie Griffith. «Estuvieron exquisitos —dice Urbizu—, son una pareja encantadora. Estupendos, de una generosidad, una simpatía y un saber estar magníficos. Aparte de que él está espléndido en la película de Almodóvar». «Hay que ver la grandeza de Banderas», añade Coronado.