La RAE y «la Caixa» crean la Biblioteca de los clásicos españoles

Francisco Rico dirige esta colección con las 111 mejores obras de la Literatura en español

MADRID Actualizado:

Un clásico entre clásicos, Francisco Rico, coordinará el canon de la mejor literatura escrita, desde sus orígenes hasta el siglo XX, en lengua española: proyecto impulsado por una entidad catalana como «la Caixa» y por la Real Academia Española (RAE), con la exquisita edición de Círculo de Lectores-Galaxia Gutenberg. 111 joyas.

—¿Cuál es el canon de esta gran Biblioteca clásica?, profesor Rico.

—Los clásicos tienen valor artístico, literario y humano muchos años y siglos después de su publicación. Ya disponemos de un canon muy hecho; es evidente que no se trata de descubrir algo desconocido, aunque por ejemplo ahora, entre los primeros libros que publicamos, está la Historia verdadera de la conquista de Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo, que claro está que no es un libro desconocido, pero lo que no se sabe seguramente es que es el mejor libro, la mejor prosa española, del siglo XVI. Entonces, no hay mucho espacio donde elegir. Se puede decidir publicar seis, ocho obras de Lope de Vega, estas o aquellas, pero ahí está Lope, y lo mismo ocurre con Cervantes, con Calderón, con los grandes autores y los grandes títulos. Ya existe un consenso, en realidad, sobre cuál es el canon fundamental de la literatura española.

—En estos tiempos convulsos, es una gozada regresar a los clásicos.

—Sin duda, sí. Incluso nosotros hemos hecho de algunos títulos, digamos breves y particularmente agradables de leer como Don Juan Tenorio, El sombrero de tres picos..., versiones para que se puedan bajar desde el portal de la Real Academia www.rae.es, y con el iphone y otros dispositivos poder leer los clásicos en Metro.

—¿La influencia de los clásicos define mejor la tradición realista española que los estereotipos pintorescos que suelen atribuírsele?

—Más allá de decir que la literatura española es así o así, yo diría siempre que la literatura española es el Quijote, es La Celestina, es La Lozana andaluza, títulos concretos. No caben abstracciones generalizadoras.

—Otra contribución de los clásicos al ideal realista del XIX fue acercarse a la realidad como un fin artístico.

—Sí, esto ha sido muy nuevo porque la Literatura, durante muchos siglos, no tuvo como objetivo la realidad, sino una versión idealizada del mundo. Y luego la Literatura, a partir de los grandes clásicos españoles, elQuijote, el Lazarillo, el Guzmán de Alfarache, la Celestina, se propone caminar hacia la realidad. Y se descubre que la realidad es un espectáculo fascinante. Y eso todavía sigue más adelante. Y ahora encontramos la realidad falsa del estilo del Gran Hermano. Crear una realidad, y resulta que eso es interesante, o la vida de no me acuerdo quién... aquel al que se le sigue desde el primer día en televisión;pues la realidad ha sido cada vez más objeto del interés y de la curiosidad y no entendemos muy bien por qué, pero nos gusta. Es la gran aportación de los grandes clásicos españoles: la mirada hacia la realidad cotidiana.

—¿Cervantes se limita a escribir como habla?

—Básicamente, sí; ahora, no habla como un patán, habla como un cortesano, como una persona ingeniosa, educada, que conversa en los salones con sus amigos, diríamos hoy en el café. Es el estilo de una conversación no pedante ni pretenciosa, pero sí educada, ingeniosa, brillante.

—¿A quién haría leer los clásicos?

—A quien tenga un gusto mínimo por la Literatura: descubrirá la actualidad de los clásicos. Y a cualquiera que quiera escribir en buen castellano.