Se bebió la vida
La cantante, en el escenario de Rock in Río en Madrid - REUTERS

Se bebió la vida

Borracheras fuera y dentro del escenario, ingreso en clínicas de desintoxicación..., la vida de una diva

MADRID Actualizado:

La formidable canción que abría «Back To Black» y que acabó convirtiéndose en la puerta de entrada de Amy Winehouse en el olimpo de los dioses del pop, contenía una peliaguda declaración de intenciones. La primera línea de «Rehab», lanzada también como primer sencillo, rezaba así: «Intentaron que fuera a rehabilitación, pero les dije no, no, no». Una dolorosa premonición, ya que su vida a partir de ese momento se convirtió en una truculenta ruleta de periodos de intoxicación combinados con visitas casi siempre demasiado breves y de escasos resultados a clínicas de rehabilitación.

Aficionada a los problemas desde muy jovencita —fue expulsada por su comportamiento de su primera escuela de teatro—, Amy Winehouse tuvo una existencia particularmente turbulenta a partir de su éxito como artista.

Su constante pelea contra las drogas y el alcohol fue foco de atención para los medios, algo a lo que contribuyó decisivamente el reconocimiento público de problemas depresivos.

En agosto de 2007, ya en la cresta de la ola gracias al éxito de «Back to Black», suspendió repentinamente varias actuaciones en Inglaterra y tuvo que ser ingresada en el hospital, una noticia que se repetiría en adelante con desesperante frecuencia.

Los periódicos sensacionalistas británicos publicaron fotos y vídeos comprometidos —caminando semidesnuda por la calle, fumando, supuestamente, crack…— y los encuentros con la justicia se hicieron más habituales de lo deseable. Aparte de diversos cargos por posesión de drogas, Winehouse fue también acusada por golpear a uno de sus seguidores.

Después de diversos programas de rehabilitación, de ingresos hospitalarios, de noticias escabrosas y desmentidos por parte de su portavoz, de su padre o de su compañía de discos, a finales del pasado año concedía una entrevista en la que declaraba llevar casi tres años libre del alcohol y las drogas: «Simplemente me desperté una mañana y me dije que no quería seguir así».

Pocos meses después, ingresaba nuevamente en una clínica de desintoxicación.

Tras un largo periodo de ausencia de los escenarios, Amy Winehouse inició el pasado junio una muy esperada nueva gira europea. Durante el primer concierto, celebrado en Belgrado, el público empezó cantando la letra de una de sus canciones al no recordarla la artista. El asunto derivó en escándalo cuando el respetable, comprobando el estado de su ídolo, acabó abucheándola. La gira, que había de pasar este mes por nuestro país, fue suspendida.