Asalto al tren de la industria digital

Ediciones B agita el sector con el lanzamiento de un sello de libros electrónicos sin protección anticopia

MADRID Actualizado:

«Por fin alguien con un poco de visión en el mundo editorial». Esta frase, emitida a modo de comentario por un usuario en ABC.es, resume a la perfección el sentimiento generalizado entre los lectores ante el sorprendente anuncio que este martes hizo Ediciones B. Y es que la editorial ha decidido lanzar B de Books, un sello exclusivamente digital que empezó a operar ayer mismo y con el que tiene intención de publicar alrededor de 300 libros al año a precio de saldo y sin DRM (protección anticopia).

El motivo del puñetazo en la mesa del futuro editorial que supone esta decisión lo explica Ernest Folch, director editorial de Ediciones B: «Un sello digital es necesario para dotar de mayor autonomía al e-book respecto al canal tradicional. No es un capricho, sino una necesidad». Para Folch es evidente que «los mercados donde el libro digital se ha hecho maduro tienen precios radicalmente inferiores a los españoles».

De ahí que B de Books haya adoptado una arriesgada política por la que ponen a disposición del usuario la última novedad de Patricia Cornwell a 1,99 euros o el «Coltan» de Alberto Vázquez Figueroa a 3,99 euros. Folch confirma que su «barrera son los 10 euros, nunca pondremos un libro a la venta por encima de ese precio porque el usuario no lo compraría, lo dicen todos los estudios de consumo y está claro que así se vende mucho más».

Pero, sin duda, la medida que más vértigo ha provocado en la maltrecha industria ha sido la ausencia de encriptación DRM. Desde la editorial lo justifican ante la falacia de entender la protección anticopia como medida contra la piratería. «El DRM no evita el pirateo, solo joroba al lector. Al día siguiente te encuentras los archivos en cualquier web, así que lo único que de momento podemos hacer es mejorar la experiencia de compra y lectura del usuario». Pero esa llamativa ausencia de DRM ha de ser matizada, ya que hay plataformas de venta online que disponen de su propio sistema de encriptación, con lo que la decisión de Ediciones B quedaría invalidada. Folch confirma que es su «condición para negociar con todos los canales» y el DRM solo se mantendrá «si para ellos es imprescindible». Es el caso de Apple, con el que aún mantienen conversaciones.

Estrategias digitales

¿Y qué dicen los colegas editores? Si bien la pertenencia a Libranda suscribía (hasta ahora) una especie de pacto entre caballeros por el que nadie daba un paso sin romper la coreografía, la decisión de Ediciones B se esperaba... pero no de forma tan precipitada. B de Books comenzaba a operar el mismo día en que el sector recibía los primeros datos optimistas en mucho tiempo gracias al informe «La Industria de los Contenidos Digitales 2011». El estudio de AMETIC desvelaba que el sector ha experimentado el mayor crecimiento (37,5%) de la industria, aunque los derechos de autor y la piratería siguen siendo las claves del futuro. Un futuro que, según Random House Mondadori, no cambiará por la decisión de Ediciones B. Así lo confirma Carmen Ospina, manager digital del grupo: «Nuestra estrategia va a ser la misma, lanzar el mayor catálogo que podamos lo antes posible, con la ambición de hacerlo al tiempo en digital y en papel». Por ello están «experimentando con nuevas formas de contenido como el sello Endebate o los e-originals», hasta el punto de aspirar a ser «editores de contenidos, no solo de libros».

Con la sombra de Amazon, Google Books y sus derivados en el horizonte (es vox pópuli que llegarán en Navidad), Ospina confirma que Mondadori no desarrollará una «política tan restrictiva» de precios (suelen ser un 30% inferiores a los físicos) y que suelen manejar un «tope de 16,99 en los libros muy costosos». Los «experimentos de precios» los dejan solo para las obras «que no tienen referencia física», ya que «el mercado del e-book aún no ha llegado a España y no vamos a arriesgar nuestro producto». Alfaguara, por su parte, explica a través de Fernando Esteves, director general de Santillana Ediciones, que su estrategia digital pasa por «ofrecer la variedad más amplia de contenidos al precio más bajo posible, nunca por encima de los dos dígitos».

Es posible que en breve corran mejores tiempos para la lírica editorial, ya que el PP ha confirmado a ABC su intención de rebajar el IVA aplicado a los libros digitales (ahora un 18%) hasta equipararlo con Europa.