Los argumentos de Zaragoza 2016

Los argumentos de Zaragoza 2016

La candidatura aragonesa propone un modelo cultural basado en el ahorro en infraestructuras y la colaboración entre artistas como vías necesarias para salir de la crisis

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ZARAGOZA

La candidatura de Zaragoza basa gran parte de su apuesta en una profunda colaboración con centros artísticos de toda Europa para crear un espacio de intercambio cultural.

La candidatura de Zaragoza 2016 plantea a Europa el desarrollo de una oferta creativa y cultural totalmente adaptada al profundo cambio social y económico que se está experimentando en el Viejo Continente. De esta manera, la capital aragonesa apuesta por una salida a través de la «Utopía». Para esto, se aprovecha el 500 aniversario de la obra de Tomás Moro y se plantea un profundo cambio en el modelo cultural que, según los fundamentos de la candidatura aragonesa, ha de basarse en la interconexión entre artistas y naciones y en la sostenibilidad y los criterios de «low cost» —bajo coste—.

«Uno de los puntos claves que diferencian a nuestro proyecto sobre el resto es nuestra profunda vocación europeísta. Somos la ciudad que más ha apostado por una conexión total con Europa y ésa es una de nuestras fortalezas», asegura César Falo, responsable de la candidatura de Zaragoza quien considera que, a estas alturas, «prácticamente ya está todo el pescado vendido, la presentación en Madrid servirá para decantar a los indecisos y apurar los esfuerzos de estos años. Sinceramente, no veo ningún favorito ni tampoco descartaría a nadie, y menos por cuestiones políticas», indica en clara alusión a San Sebastián.

El concepto europeo de la candidatura maña se puede observar en gran parte de los proyectos previstos en su programa. De esta manera, hay acuerdos y colaboraciones con organismos públicos y privados de ciudades como Roma, Toulousse, Nantes, Bolonia e incluso una serie de actos coordinados por la Universidad bajo la denominación «Territorio Erasmus», centrado en los estudiantes de intercambio.

Junto al europeísmo, Zaragoza 2016 también mira a Latinoamérica para reivindicar su papel como sede de la Hispanidad, estableciendo numerosos actos centrados en el intercambio cultural con América gracias a los «flujos creativos» entre sus representantes culturales, tal y como se cita en su programa.

Unido al «europeísmo», el responsable de la candidatura de Zaragoza, incide en otra de las que, a su juicio, es una de las señas de identidad de su proyecto, la sostenibilidad. «Estamos viviendo un momento muy complicado y pienso que esta situación también va a condicionar la decisión del jurado. Quizás ya no se trate de mirar qué ciudad es la mejor, sino qué proyecto se adapta mejor a esta nueva realidad socioeconómica y a la que se espera en 2016», indica.

Y es precisamente en este contexto de crisis en el que Zaragoza 2016 se apoya para plantear un ambicioso «lavado de cara» de la ciudad. Para ello se plantea la reutilización de edificios y fábricas abandonadas como espacios culturales y puntos de encuentro y desarrollo de propuestas creativas. De esta manera, hasta 14 edificios significativos de la ciudad se reconvertirán para acoger las propuestas creativas y de interconexión y colaboración entre artistas y sus conocimientos. «Una gran fábrica de ideas», como se define desde el proyecto aragonés.

La otra gran baza en la que se apoya la sostenibilidad es la apuesta por un modelo de financiación público-privado que reparte, casi a partes iguales, los esfuerzos entre Ayuntamiento e instituciones y capital privado durante el 2016—unos 45 millones de euros sobre un presupuesto total de 89 millones—. «Sólo el proyecto estrella del Centro de Arte y Tecnología es totalmente público», señalan desde la candidatura aragonesa.

El modelo de «bajo coste» en el que se apoya la candidatura, se refuerza además con la reutilización de gran parte de las infraestructuras construidas para la Exposición Universal de 2008. «En un primer momento se podía pensar que la cercanía entre ambos eventos podía perjudicarnos, pero yo creo que ahora nos confiere una ventaja ya que gran parte de las infraestructuras están hechas y sólo hay que reconvertirlas, lo que incide aún más en nuestro criterio de bajo coste», indica César Falo.

Disperso programa cultural

Fuera de los conceptos e ideas, el proyecto cultural que presenta Zaragoza excede sus propias fronteras y establece conexiones con toda la cuenca del Ebro T(Tudela, Logroño, Caspe..) bajo la propuesta de una red de municipios ribereños.

Junto a esto, el programa también se extiende en función del papel clave de grandes figuras de la cultura local como Goya, Buñuel o Fernando El Católico trasladando las sedes culturales a municipios como Fuendetodos, Calanda o Sos del Rey Católico. A estos se le unen Jaca, para destacar el papel del Camino de Santiago; Tarazona, para la cultura mudéjar o Belchite, como ejemplo de la Cultura de Paz.

Quizás la enorme dispersión de su programa cultural pueda ser uno de los puntos débiles de una candidatura que, más que por la participaciçón ciudadana, se muestra decidida a integrar una «sólida red de unión entre artistas y creadores. Hemos unido a todo el mundo de la cultura bajo este proyecto y eso es un gran triunfo. Sin desmerecer la importancia de la implicación ciudadana, también nos parecía muy importante tener al mundo de la cultura de nuestro lado», indica el responsable del proyecto de Zaragoza, César Falo.

En este amplio programa cultural se incluye además la creación y puesta en marcha de una Ciudad de los Niños, un Centro de Artes Escénicas, una Oficina para la Movilidad de artistas y proyectos culturales, las «Cheap Boxes» o contenedores culturales para la creación, el Centro europeo de la cultura latina, la casa de la danza...

La candidatura aragonesa también destaca un plan de consolidación para, caso de ser elegida, continuar con la apuesta cultural. Es por ello que se presenta un «programa de consolidación» que abarca hasta 2020 y promete sentar las bases de un desarrollo posterior que llegaría hasta 2030, una fecha en la que se podría concretar la realización de esta «Utopía» cultural con la que Zaragoza pretende iluminar las bases de un nuevo camino para una Europa en crisis y, además, convertirse en una referencia del «activismo cultural».

POR A.GUTIÉRREZ

CÓRDOBA

EXPO 2008

«Pudo ser un lastre en la primera fase, pero ahora es una ventaja para nuestra candidatura»

Centrada en el ahorro económico y la reinvención y puesta en valor de espacios urbanos como contenedores y «fábricas culturales» para artistas y creadores.

La candidatura de Zaragoza abarca no sólo a la capital, sino que se extiende por toda la provincia y región a través de los personajes más influyentes de su cultura.

Zaragoza presume de contar con todas los espacios que se crearon para la cita de la Expo en 2008 y a esto añade la activa participación público-privada en su proyecto.

PROYECTOS

«Apostamos por una política de reutilización de espacios para fomentar una red de creadores»

EXPECTATIVAS

«La crisis puede decidir. Se va a escoger a la ciudad que mejor se adapte al momento que vivimos»