«Amigos», o cómo conseguir la máxima audiencia en televisión

Hoy se estrena esta comedia, con Héctor Alterio, Goya Toledo y Manuela Velasco

MADRID Actualizado:

¿Pueden 17 millones de euros romper una amistad de toda la vida? Este es el punto de partida de «Amigos», una comedia sencilla que entretiene y te hace esbozar una sonrisa, como corrobora el Premio del Público que recibió en el pasado Festival de Cine Español en Málaga.

Nacho, Santi, Diego y Víctor, en la mitad de la treintena, son amigos desde que tienen uso de razón. Entre ellos siempre ha habido mucha competitividad y las apuestas eran frecuentes en el grupo. Debido a un incidente provocado por Nacho, el resto decide dejar la relación hasta que diez años después se enteran de que este ha fallecido. Nacho les ha preparado una última prueba: ganará su herencia, valorada en 17 millones de euros, el que consiga más audiencia en televisión.

A partir de ahí, Santi, Diego y Víctor, encarnados por Diego Martín, Ernesto Alterio y Alberto Lozano, se verán envueltos en una alocada competición en busca del dinero. Cada uno adoptará una disparatada estrategia con el fin de estar en el candelero televisivo el mayor tiempo posible. Desde entrar en la casa de «Gran Hermano», lo que Alterio confiesa que le dio «un poco de yuyu», hasta inventarse una historia sobre un bebé robado o preparar un montaje a costa de un bailaor gitano que ha atropellado a uno de ellos.

Las alusiones a Farruquito son evidentes, un tema que puede resultar escabroso. Para Diego Martín, sin embargo, quitar esa escena «habría sido como admitir que la piel de los medios, o de la opinión pública, es cada vez más finita y todo la escandaliza». Borja Manso también apuntó que «es simplemente una comedia y nunca pensamos que fuera a ser algo que pudiese ofender».

Entre los actores secundarios destacan Goya Toledo, la manipuladora mujer de Diego, y Manuela Velasco, una redactora de televisión. También hay varios cameos, como los de Sara Carbonero, Tania Llasera, Carles Moyá y Carolina Cerezuela.

El filme es el primer largometraje de ficción de uno de sus directores Marcos Cabotá, y el segundo de Borja Manso tras «Real, la película», aunque ambos han dirigido cortometrajes y documentales. Con este proyecto consiguen una comedia divertida y fácil de ver, que en ningún momento pretende ir más allá, sino que el espectador pueda reírse sin complicaciones.

Parodia a la telebasura

Además de la amistad, la película trata temas tan actuales como la telebasura y la fama, por lo que quizá sorprenda que una cadena, a través de Telecinco Cinema, esté entre las productoras. «Hemos buscado reírnos de nosotros mismos», comentó uno de sus representantes.

La inmadurez de los protagonistas se hace patente en cada una de las situaciones. En palabras de Ernesto Alterio, «el desencadenante de todo es simplemente el típico “aquí no hay huevos”».

La cinta sigue la moda de las películas de hombres que han pasado la treintena y se resisten a olvidar sus años de juventud, como la segunda parte de «Resacón en Las Vegas», actualmente en la cartelera. Los personajes principales también son tres tipos diferentes y a la vez muy próximos: el inmaduro que resiste a despegarse del cascarón, el que hace gala de ello y el inmaduro que se cree maduro. «Está basada en personas reales; nuestros amigos son así», cuenta Borja Manso, responsable del guión junto a Borja Cobeaga (director y guionista de «Pagafantas»).