«Corteo», una celebración de la vida

Llega a Madrid el espectáculo más teatral del Circo del Sol

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Un año más, el Circo del Sol ha montado su carpa en Madrid. El Escenario Puerta del Ángel, espacio creado por el Ayuntamiento en la Casa de Campo, ha sido invadido por las huestes de la compañía canadiense. Alrededor de 165 personas, de las que 65 son artistas, componen la familia de «Corteo», el espectáculo que estará en Madrid hasta finales de mayo (la fecha exacta depende de la respuesta del público). Valencia, Alicante y Sevilla son los siguientes destinos de «Corteo», que se estrenó en el año 2005.

«Corteo» –palabra italiana que significa «Cortejo»– es uno de los espectáculos más teatrales del Circo del Sol. Su creador, el director y clown suizo Daniele Finzi Pasca, ha viajado hasta el mundo onírico y poético de Federico Fellini (especialmente de sus películas «8 1/2», «La strada» o «I clown», que realizó para la televisión». El mundo mediterráneo se respira desde la entrada al recinto del Grand Chapiteau (la carpa principal del Circo del Sol), donde el ambiente creado por los faroles y los telones recrea esas veladas de feria y cine veraniego que son parte del imaginario del sur europeo.

Homenaje al clown

«Corteo», un confesado homenaje al mundo del clown tradicional, está lleno de símbolos. Finzi Pasca y Jean Rabase, su escenógrafo, han situado al público a ambos lados del escenario, que tiene una longitud de algo más de 31,6 metros, con una pista de 12,5 metros de largo. Hay dos plataformas giratorias en el escenario, y en ellas se ha dibujado un laberinto que reproduce exactamente el que se encuentra en la catedral de la Asunción de Nuestra Señora en la localidad francesa de Chartres. También llaman la atención los telones. Rabasse se inspiró en diversos cuadros que integraban la exposición «The Great Parade: Portrait of the Artist as Clown», en la National Gallery canadiense.

«Corteo» arranca con el funeral imaginado por un payaso; se celebra en un ambiente carnavalesco, mientras unos ángeles de la guarda vigilan en silencio. Dicen sus creadores: «A través de una mezcla de lo grande y lo pequeño, lo ridículo y lo trágico, de la magia de la perfección y el encanto de la imperfección, el espectáculo pone de manifiesto la fuerza y la debilidad del payaso, así como su sabiduría y su delicadeza para ilustrar esa porción de humanidad que reside dentro de todos nosotros. La música, lírica y pícara sucesivamente, lleva a “Corteo” a través de una celebración atemporal en la que la ilusión se burla de la realidad».

Atmósfera irreal

En el espectáculo participan sesenta y cinco artistas, y todos los números, tanto los puramente circenses como los más teatrales, están teñidos de una atmósfera irreal. El homenaje felliniano continúa con los personajes que forman el cortejo fúnebre del payaso soñador (interpretado por el actor italiano Mauro Mozzani), el eje en torno al que se articula todo el espectáculo. Un payaso blanco –el clásico augusto–, el jefe de pista, con su chaqué rojo y su chistera, dos liliputienses de menos de un metro de altura y un gigante que sobrepasa los dos metros, un ángel que sobrevuela y la acción y enseña a volar al payaso soñador, y el payaso de agosto, el antagonista del payaso de blanco. «Otros espectáculos del Circo del Sol son más esquemáticos y coreográficos –explica Mozzani–; aquí hay un caos ordenado, la historia toma un mayor protagonismo y los personajes se presentan sin tanto maquillaje, más como son en realidad». A los dos payasos pequeños los interpretan Grigor y Valentyna Pahlevanyan, artistas armenio y ucrania respectivamente, que son matrimonio en la vida real; ella es sin duda una de las grandes bazas cómicas de «Corteo». Por su parte, al payaso gigante lo interpreta el argentino Victorino Luján (2,08 de altura), a quien los «ojeadores» del circo descubrieron en el patio de butacas de un teatro. Estudiante de canto lírico y actor ocasional, tuvo que superar distintas pruebas a lo largo de los años hasta llegar a interpretar a este personaje.

Circo de altura

Esta nostálgica trama teatral sirve, como es lógico, como envoltorio de un espectáculo circense de altura, como es habitual en los espectáculos de la compañía canadiense. Una veintena de números se suceden a lo largo de «Corteo», perfectamente integrados dentro de la historia. Acrobacias en la báscula, sobre camas elásticas, aéreas en tres candelabros gigantes, caballitos de pantomima; equilibrismo sobre la cuerda floja; danza con globos gigantes de helio; un dueto acrobático, otro de contorsionismo y equilibrio sobre manos, un tercero sobre correas aéreas; malabares con los pies, equilibrio sobre escaleras, malabarismo con aros, una marioneta, trapecistas sobre marco coreano o sobre barra horizontal, números cómicos... Son el menú que ofrece «Corteo», un espectáculo que, insiste Mozzani, «es una celebración de la vida».

El creador

A Daniele Finzi Pasca le conoce el público madrileño por sus trabajos para el Cirque Eloize –«Rain», «Nomade», «Nebbia»–. Nació en suiza, una familia de fotógrafos y creció, como él mismo ha contado, «rodeado de imágenes e imaginería». Fue gimnasta en su juventud y eso le hizo entrar en contacto con el mundo del circo. En 1983 creó, tras un enriquecedor viaje a la India, la compañía Teatro del Sunil, con la que ha creado el denominado «teatro de la caricia». Se define a sí mismo como «director, autor, coreógrafo y clown», y de «Corteo», el espectáculo que creó hace seis años para el Circo del Sol, dice que «se sitúa en un nivel extraño entre el cielo y la tierra, donde los dioses y los humanos pueden interactuar por medio del circo».

Los personajes

«Corteo» es, sin duda, el más teatral de los espectáculos del Circo del Sol. El personaje central de la historia es Mauro, el payaso soñador, de cuyo funeral parte todo el espectáculo. Lo interpreta Mauro Mozzani, un actor italiano que ha encontrado en la troupe de «Corteo» una escuela de convivencia. «Aquí hay gente de muy distintas edades y procedencias, con costumbres y formas de pensar muy diferentes, y eso es muy enriquecedor», explica. Hay un payaso de blanco, un jefe de pista que es el silbador fiel, dos pequeños payasos, el payaso gigante, el pequeño ángel y el payaso de agosto. Todos ellos conforman el mágico imaginario creado por Daniele Finzi Pasca para «Corteo». una palabra que en italiano se traduce como «cortejo».

«Corteo»

Creador y director: Daniele Finzi Pasca. Directora de creación: Line Tremblay. Escenografía: Jean Rabasse. Diseñadora de vestuario: Dominique Lemieux. Coreografía: Debra Brown. Música: Jean-François Côtè, Philippe Leduc y Maria Bonzanigo. Diseño de iluminación: Martin Labreque. Lugar: Escenario Puerta del Ángel (Casa de Campo). Ô Desde el 2 de abril.