El Teatro Real recuerda a Verdi en el aniversario de su muerte con un «Requiem» dirigido por García Navarro

MADRID. Juan Antonio Llorente
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El próximo sábado, justo cuando se cumple el primer centenario de la muerte de Giuseppe Verdi, en el Teatro Real se escuchará el «Requiem» que el compositor italiano escribió en memoria del escritor Alessandro Manzoni. El maestro García Navarro, director artístico y musical del Real, y responsable en el foso de la ejecución de esta obra, comentó ayer a ABC que, pese a no considerarse especialista en ningún autor, Verdi le ha hecho «siempre muy feliz, en especial “Falstaff”, con la que debuté en la Ópera de Viena y con la que me siento muy identificado tras haberla dirigido tantas veces».

El elevado número de teatros y salas de conciertos de todo el mundo que en esa fecha quieren rendir tributo a Verdi fue uno de los escollos a la hora de elegir al cuarteto de solistas, que estarán acompañados por la orquesta y el coro titulares del Real. Y es que no hay demasiadas voces verdianas «porque la demanda es mayor que la oferta —añadió García Navarro—. Si me quedo corto con los dedos de una mano si quiero relacionar buenos tenores, buenas sopranos y buenos bajos, cómo es posible que se interprete tanto a Verdi en el mundo cuando no existen esas voces». A lo que habría que añadir otro factor: «Los cantantes están viviendo un momento “de mar-keting” debido a los medios de difusión. Quieren dos cosas: popularidad y dinero. Y nada hay más erróneo. Un cantante de ópera no puede de la noche al día dominar al mundo artísticamente sin una preparación muy esmerada, y al ir demasiado deprisa, se queman demasiado deprisa...».

Con este «Requiem», que se repetirá el lunes 29, y con el «Don Carlo» que se ofrecerá desde el próximo 30 de marzo, García Navarro da por concluida la primera de las dos grandes líneas que se fijó al comenzar su mandato, que consistía en programar las cuatro óperas verdianas con argumento español: «La Forza del Destino» y «Ernani», que abonaron el proyecto en la pasada temporada, y el reciente «Trovatore».

La segunda propuesta, programar la «Tetralogía» wagneriana como una unidad de conjunto, coproducida con un importante teatro europeo y de la que se responsabilizará un mismo equipo de producción, se cumplirá desde la próxima temporada. Aunque, en contra de lo inicialmente previsto, García Navarro no estará al frente de la orquesta. La razón no hay que buscarla en su anunciado cese. «Por parte mía, está dicho lo que deseo; por la del Ministerio y la Comunidad todavía no ha existido un pronunciamiento final», explicó el maestro, que continúa programando, y ya puede adelantar una importante primicia que se queda en la órbita verdiana y es la primera «Traviata» que pisará el Real en su nueva etapa, incluida dentro de la temporada 2003-2004, que contará como protagonista con la soprano María Bayo.