Uno de los murales de la polémica
Uno de los murales de la polémica - Universidad de Notre Dame (Indiana)

Cubren los murales de Cristóbal Colón en una universidad de Estados Unidos por «denigrantes»

El presidente de la Universidad de Notre Dame habla de la «catástrofe» que supuso la llegada del explorador para los indígenas y del «lado más oscuro de la historia». Los críticos reconocen al descubrido como el impulsor de la diversidad que configura la actual sociedad estadounidense

David Alandete
WashingtonActualizado:

Una de las principales y más prestigiosas universidades católicas de Estados Unidos, la de Notre Dame, en Indiana, se dispone a cubrir doce murales del siglo XIX porque reflejan escenas de la vida de Cristóbal Colón. Según el rector de la universidad, el padre John Jenkins, la razón es que «en años recientes, muchos consideran que los murales son como mínimo ciegos a las consecuencias del viaje de Colón sobre los pueblos indígenas que habitaban este “nuevo” mundo y, en el peor de los casos, denigrantes». Los murales, que pintó entre 1882 y 1884 un retratista del Vaticano llamado Luigi Gregori, muestran escenas como su estancia en el monasterio de La Rábida, su bendición por parte del padre franciscano Juan Pérez, la llegada a América y su retorno a Granada para explicar sus viajes a los Reyes Católicos. En varios de ellos, Colón aparece rodeado de indios taínos cuyo atuendo es incorrecto, pues Gregori se limitó a imitar el ropaje y plumaje de otras obras de la época.

Esos murales se hallan en un pasillo en el edificio principal de la universidad, bajo una cúpula dorada que es además el emblema de la universidad. El rector, tras consultar con la junta directiva de la universidad, ha decidido taparlos. Antes, tomará unas fotos en alta resolución para exhibirlas en otro sitio junto a otras imágenes que reflejen también «la cara más oscura» del descubrimiento, según dijo en una entrevista en la cadena Fox News. Varias organizaciones de alumnos y profesores llevaban décadas pidiendo su retirada. Ya en 1997 la universidad formó un comité que decidió publicar un tríptico que informara del contexto de esas obras de arte.

Recientemente, ese folleto fue renovado, y en él la universidad dice sobre Colón: «En generaciones futuras se criticaría su trato a la población nativa americana. Incluso los motines de su tripulación, que hoy varios historiadores consideran razonables por la tiranía del capitán, en 1880 se veían como prueba del martirio que Colón debía padecer para cumplir la voluntad de Dios». Una alumna, Ellie Buerk, escribió en 2016 en la revista oficial de la escuela una tribuna en la que denunciaba la «hipocresía» de esas imágenes: «Estos murales no son los restos inofensivos de un pasado ignorante. Son parte activa de la reafirmación actual de una fantasía. Es hora de asumir la responsabilidad por el daño que han hecho y siguen haciendo». El rector anunció la decisión al personal docente y a los alumnos en una carta fechada el 20 de enero. Este diario solicitó ayer una explicación del padre Jenkins, pero la universidad se limitó a reenviar la carta, en la que éste asegura que su «objetivo al hacer este cambio es respetar los murales de Gregori, entendidos en su contexto histórico, y la realidad y la experiencia de los indios americanos después de la llegada de Colón».

La decisión no ha sido recibida con indiferencia en el campus: muchos alumnos han manifestado su insatisfacción. Y dado que Colón era italiano de nacimiento, el director de la Fundación Nacional Italo-Americana, Lawrence Purpuro, envió el miércoles una carta al rectorado en la que denunció que «es injusto y totalmente irrealista aplicar las normas políticas de hoy a una figura histórica de hace 500 años. Si la práctica de aplicar los estándares de hoy a las figuras históricas tuviera sentido, habría que retirar los monumentos a Thomas Jefferson o George Washington, quienes practicaron la esclavitud». Esta decisión se suma a una gran campaña de ataque a la memoria de Colón. En noviembre, el Ayuntamiento de Los Ángeles retiró una estatua del navegante ante la presión de varios grupos de descendientes de los indios americanos.