La escultura de San Jorge, tapada con una tela - PABLO OJER

La talla de San Jorge de Estella estaba «bien conservada, solo necesitaba limpieza»

Los técnicos de Patrimonio estudian cómo «desrestaurar» esta escultura para revertir si fuera posible la inexperta intervención. Se investigan otros trabajos anteriores de la empresa Karmacolor

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«Lo más urgente ahora es ver hasta dónde llega el daño e iniciar un proceso de "desrestauración"», afirma el director del Servicio de Patrimonio Histórico de Navarra, Carlos Martínez Álava, a quien aún le cuesta creer que un nuevo caso como el «Ecce homo» de Borja se haya podido producir en la Comunidad Foral. La desafortunada intervención en la talla de San Jorge de Estella «es la excepción», dice, un suceso extremadamente «raro» que confía en que no se vuelva a repetir jamás.

Un vecino de Estella les envió una fotografía de la desfigurada escultura el pasado 23 de mayo y desde entonces, los técnicos de Patrimonio estudian cómo revertir la inexperta «restauración» llevada a cabo sin su conocimiento ni autorización por Karmacolor, una tienda-taller de artesanía de Estella.

«Cuando nos llegó la imagen y fuimos a comprobar qué se estaba haciendo, la intervención estaba prácticamente terminada. Solo faltaban las capas finales de barnices», explica Martínez Álava. Se ordenó inmediatamente la paralización de los trabajos y se comenzaron a evaluar los daños ocasionados en esta escultura tardogótica que, para más inri, «estaba bien conservada».

Posibles sanciones

Entre tanto, laAsociación de Conservadores-Restauradores de España ha escrito al Arzobispado, a Patrimonio y a la consejera de Cultura pidiendo que el caso tenga consecuencias. ACRE ha anunciado que elevará un escrito a la Fiscalía de Navarra solicitando la apertura de diligencias para el establecimiento de las posibles responsabilidades penales.

El rostro de San Jorge, tras la intervención
El rostro de San Jorge, tras la intervención- ARTUS

Por la tarde, la consejera de Cultura, Deporte y Juventud del Gobierno de Navarra, Ana Herrera, declaró a la prensa que la intervención llevada a cabo en la parroquia ha sido «contraria a los principios actuales de la restauración» y que se están analizando «posibles sanciones», porque el proyecto «debería haber sido presentado a las autoridades con anterioridad y haber esperado su aceptación».

«Estaba bien conservada»

«Aparentemente quizás tuviera algo de suciedad, pero estaba bien conservada», insiste el director de Patrimonio al describir este conjunto escultórico de San Jorge del siglo XVI. Los revestimientos pictóricos no eran los originales, sino seguramente del siglo XVIII, pero debajo aún perdurarían los primitivos. Martínez Álava espera que bajo los repintes de Kamarcolor aún siga existiendo esa información de la pieza y se pueda avanzar más en su conocimiento, pero advierte de que «será un proyecto de restauración complejo y que tendrá un coste».

En pleno periodo de valoración de daños, el responsable de Patrimonio aún no estima cuánto puede costar la «desrestauración» del San Jorge de Estella, ni quién pagará esos gastos. «Ahora estamos viendo qué caminos hay de vuelta atrás, qué se puede hacer», explica.

«Volver al momento inicial seguro que no, pero supongo que quedarán restos suficientes como para que la restauración tenga otro cariz distinto y podamos obtener más información de la pieza y de su contenido histórico», añade Martínez Álava, que aún no se explica cómo ha podido ocurrir.

«Estas acciones tienen que ser rigurosas, tienen que partir de un proyecto, tienen que estar realizadas por profesionales (es un gremio que está creciendo y actualmente hay profesionales supercualificados)... en definitiva, hay que hacerlo bien. Y nosotros, desde Patrimonio, tenemos que dar el visto bueno a esos proyectos sobre esos bienes que están registrados, que están inventariados», explica. Es la vía habitual. Este caso «es la excepción», asegura el experto, a quien le extraña además esta intervención en una escultura tan representativa como el San Jorge de Estella, que se encuentra en una capilla abierta, a la vista de todo el que recorre el entorno de la iglesia de San Miguel. Incluso había técnicos de Patrimonio en Estella, trabajando en otros proyectos, a los que se les habría podido consultar antes de encargar su restauración a manos inexpertas.

La capilla donde se encontraba el San Jorge, junto a la iglesia de San Miguel de Estella
La capilla donde se encontraba el San Jorge, junto a la iglesia de San Miguel de Estella - P.OJER

«Es raro, porque la sociedad cada vez está más sensibilizada y es raro en una ciudad como Estella, donde el patrimonio se valora mucho y continuamente se está trabajando sobre él, pero, bueno, ha ocurrido», se lamenta Martínez Álava, antes de subrayar que ahora lo que le preocupa «es hasta dónde llega el daño que se haya podido hacer a la pieza y ver cómo ese daño se puede revertir». Su intención es que la «desrestauración» se inicie cuanto antes. Esta misma semana se volverá a reunir con los técnicos para tratar sobre temas concretos de la intervención e ir dando pasos.

Trabajos pasados

Mientras, desde su departamento analizan además otros trabajos pasados de Carmen, la «restauradora» de Karmacolor. El director de Patrimonio, que habló personalmente con ella tras ver el «remozado» San Jorge, cree que ha sido una «intervención voluntarista y aparentemente no profesional, que se ha hecho intentando mejorar algo, pero cuyas consecuencias difícilmente podían ser buenas».

En Patrimonio «habrá una reflexión interna» sobre cómo esta empresa ha podido trabajar sin autorización y qué medidas de vigilancia se podrían adoptar, porque «todo debe servir para mejorar». Este desgraciado episodio ofrece, sin embargo, una oportunidad de educar en la conservación del patrimonio. Martínez Álava ya imagina una exposición sobre el proceso de «conservación, restauración, desrestauración y vuelta otra vez a la conservación de la pieza. «Sería interesante, muy didáctico, y serviría para mucho».