Imagen de la carta enviada por Chicho Ibáñez Serrador a un seguidor
Imagen de la carta enviada por Chicho Ibáñez Serrador a un seguidor - TWITTER

La sorprendente y emotiva carta que Chicho Ibáñez Serrador le envió a un seguidor

El creador de «Un, dos, tres», renovador de TVE y director de dos títulos capitales del cine de terror, murió en Madrid a los 83 años

MadridActualizado:

Tras conocerse este viernes la muerte de Chicho Ibáñez Serrador a los 83 años, las muestras de cariño no se han hecho esperar entre los segudores y las personalidad más importantes de la cultura en España. El famoso creador del mítico programa de televisión «Un, dos, tres... responda otra vez», y director de películas de culto como «¿Quién puede matar a un niño?» y «La residencia», sufría desde hace años una enfermedad degenerativa que le obligaba a ir en silla de ruedas.

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Entre esas muestras de afecto hemos encontrado una que llama la atención, porque refleja a la perfección el perfil más humano de este genio del entretenimiento. «En 2002 yo vivía en Irún y quería hacer un corto. Uno de terror, sin presupuesto, sin contactos, pero me alucinaba la idea de arrancar con la presentación de Ibáñez Serrador. Le escribí a su productora. Total, no me iba a responder jamás. Era imposible. Y después llegó esto», escribía Diego San José es su perfil de Twitter.

A continuación publicaba la imagen de la carta que credor de «Un, dos, tres» le envió a su domicilio, para demostrarle el agradecimiento por su interés en homenajearle. La misiva decía:

«Querido Diego:

Tienes mucha razón en casi todas las cosas que me dices, pero de ellas hay una que se distingue sobre las demás: "Qué mayor muestra de afecto puede haber hacia una obra que aquella que se homenajea reproduciendo su estela décadas más tarde por un grupo de jóvenes que ni habían nacido cuando aquella se emitió por primera vez". Efectivamente, me siento halagado y esa muestra de afecto tiene -y lo digo con toda sinceridad- mucho más valor que la mayoría de los premios que he recibido. Eso sí, hay una cosa que no te perdono: el que me hagas sentir mucho más viejo de lo que soy, aunque espero que me queden varios años y tiempo para hacer más cosas, entre ellas el poder daros un fuerte abrazo a ti y a tus colaboradores.

Por supuesto, cuenta conmigo para ese comienzo de vuestro corto. Esta misma noche leeré el dossier y el guion, y me pensaré algo que pueda servir de prólogo a vuestra deliciosa aventura.

Recibid todo mi cariño, mi aliento y mis deseos de éxito».

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