La lija eliminó policromías y el yeso se mezcló con otros elementos. Los restauradores son optimistas.
La lija eliminó policromías y el yeso se mezcló con otros elementos. Los restauradores son optimistas. - EFE

En un par de semanas el San Jorge de Estella estará todo lo recuperado que se pueda

Aunque se han perdido algunas policromías, los técnicos han encontrado elementos que podrían redatar la talla

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Los estellicas podrán volver a venerar en unos días la talla de San Jorge que el pasado verano fue objeto de un intento de restauración amateur y «sui generis» que le llevó a sufrir daños irreparables y que se le comparara con el Ecce Homo de Borja.

Los técnicos de la sección de Registro, Bienes Muebles y Arqueología del Gobierno de Navarra han conseguido darle un aspecto prácticamente igual al original después de someter la talla a un minucioso proceso de eliminación de la pintura que le dio una restauradora no profesional de Estella y a la recuperación de los colores y materiales originales.

No obstante, el director del Servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra, Carlos Martínez Álava, ha reconocido que se han perdido «algunos porcentajes de policromías sobre todo las más inestables, las que más riesgo corren de caerse con un trato indebido», pero los técnicos tienen conocimiento suficiente de cómo eran las capas para continuar.

En cuanto a los materiales utilizados en la restauración, ha explicado que se tiende a adoptar productos «muy poco lesivos», con componentes «muy naturales», ya que la restauración científica está «muy pautada, hay protocolos estrictos y hay sintonía en conservar y ser respetuosos con la pieza», así como en intentar que el proceso "sea lo menos químico posible y que tenga durabilidad".

Sorpresas

Al menos también se puede sacar algo positivo de esta restauración, y los técnicos se han encontrado con alguna «sorpresa», como la propia composición de la escultura, en la que han hallado piezas de nogal unidas con una especie de clavos largos. Además, las radiografías realizadas a la talla han descubierto numerosos clavos por la cara y el torso, según ha explicadoMartínez Álava.

Estos descubrimientos les han llevado a considerar que la talla quizá no sea tan antigua como se creía en un principio. «En el siglo XVI, no era todo una capa polícroma sino que llevaba unas chapas de colores dorados, plateados que hacía como la armadura, alguna una tela...», ha explicado Martínez Álava. En este sentido ha comentado que el resultado que se verá finalmente estará «más cerca de la policromía del siglo XVIII», pero deben conservar los testimonios de los clavos.

Cuestionado Martínez Álava sobre lo que ha podido ocurrir para que se llevara a cabo un repintado como el que se hizo, ha indicado que se han mezclado varias cosas como que no se tenía conocimiento de la actuación y la «buena intención» de las personas que intervinieron puesto que «no querían hacer daño, sino mejorar la vistosidad».

No obstante, la buena intención de la restauradora aficionada llevó a provocar daños en la talla, por lo que el Gobierno de Navarra ya ha abierto un expediente que podría llevarle a multar tanto a la restauradora como a la parroquia que encargó el repintado con 6.010 euros cada uno. La posterior restauración que ha tenido que hacer el Gobierno de Navarra también correrá a cargo de la parroquia.