Presentación de las novedades del Diccionario de la RAE
Presentación de las novedades del Diccionario de la RAE - EP

La sororidad llega al Diccionario de la RAE

En la última actualización, la institución acepta palabras como selfi, meme, viagra o escrache e introduce un cambio en la acepción de maltratar, incluyendo por primera vez a los animales en la definición de esta acción

MadridActualizado:

Quién le iba a decir a don Miguel de Unamuno (1864-1936), más de un siglo después de escribir «La tía Tula», que aquella sororidad que él atribuía a Gertrudis y a la que aludía, ya, desde el prólogo de la novela, terminaría recogida, ni más ni menos, en el Diccionario de la Real Academia Española (RAE). Bueno, para ser más exactos, en su versión online. Quién sabe si, como los agoreros predicen, la 23 será la última edición sólo en papel de tan magna obra.

El caso es que ayer se presentó, en la sede de la RAE, la actualización del Diccionario, conocida como «versión electrónica 23.2» y en la que se recogen 2.451 modificaciones: 748 nuevos artículos (entre ellos, la mencionada sororidad, para referirse a la «relación de solidaridad entre las mujeres, especialmente en la lucha por su empoderamiento»), 1.680 enmiendas de acepciones y 23 supresiones. Muchos números, parecen, para tantas letras. Pero no se dejen asustar. Darío Villanueva, director saliente de la Academia, y Paz Battaner, recién estrenada vocal adjunta y directora del Diccionario, se prestaron a resumir lo esencial de estos cambios en el uso y abuso que hacemos del español.

Las nuevas palabras que ahora podremos usar con la legitimidad del Diccionario en la mano reflejan la diversidad de una sociedad que ha visto cómo, en pocas décadas, internet ha escapado de la virtualidad para instalarse en el lenguaje cotidiano. Todos, o casi todos, hemos compartido un meme, nos hemos hecho un selfi, hemos querido viralizar un contenido, consumimos cibercultura o ciberarte, pasamos, de largo ya, los veintipocos, veintialgo y veintipico, y hasta habrá quien haya tomado viagra y sufrido un escrache; pero es que, ahora, además, sus definiciones están en el Diccionario. Lo mismo que las de anglicismos puros como feedback (retroalimentación), tecnicismos como ISO (sistema de normalización internacional para la regulación y calidad de los productos y servicios) o americanismos como ñeco (persona que ha perdido un brazo o una mano, o los tiene inutilizados).

Nuevos significados

Pero la actualización del Diccionario también nos ha traído nuevos significados de palabras ya incluidas, así como revisiones de ciertas acepciones que, con los años, necesitaban un «F5». Las enmiendas más sonadas son las incorporadas a feminicidio (ahora es el «asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia», mientras que en la anterior edición era el «asesinato de una mujer por razón de su sexo», sin más), clientelismo («práctica política de obtención y mantenimiento del poder asegurándose fidelidades a cambio de favores y servicios») y maltratar (ahora no sólo será «tratar con crueldad, dureza y desconsideración» a una persona, sino también a un animal).

Y, entre los nuevos significados, el de humo cuando se intenta «convencer con palabras o argumentos carentes de sentido», el de casa para referirse al «campo o terreno de juego propio de un equipo o de un deportista», el de tronco «como apelativo para designar a un amigo o un compañero» o el de viral, para describir ese mensaje o contenido «que se difunde con rapidez en las redes sociales o a través de internet».

Si, después de esto, algún curioso lector se pregunta por los criterios seguido por la RAE en tamaña actualización, valgan las palabras de Battaner, quien destacó la influencia de los medios en los cambios que experimenta la lengua: «En líneas generales, hemos añadido voces que no aparecían y palabras que han sufrido una evolución de valores, ya que han cambiado con el paso del tiempo». Todo, siempre, con los ojos y oídos bien puestos en la sociedad, a uno y otro lado del charco. De hecho, aunque España es el país que más acude al Diccionario en la web (33,694%), también hay dudas desde Estados Unidos (13,62%), México (11,09%), Argentina (5,58%) o Colombia (5,30%).

La despedida de Villanueva

Se calcula que, cuando acabe este año, la versión online habrá recibido casi mil millones de consultas. Eso sí, para bien, y para mal. Basta con echar un ojo a las palabras más buscadas que no recoge el Diccionario: ey, cocreta, feminazi, resilencia, murciegalo (sin tilde, sí), hembrismo, agendar y hechar (con h, sí). Las más demandadas que sí están son haber, ir, resiliencia, procrastinar, haya, hallar, feminismo o basto. ¿Les suenan?

Aunque Villanueva seguirá siendo director en funciones de la RAE hasta el 10 de enero, cuando tomará posesión Santiago Muñoz Machado, el acto de ayer era, casi, una despedida. Reconoció estar «muy satisfecho y liberado» y afirmó que lo que le queda en el cargo «va a ser suave en relación a otros momentos» vividos en su mandato, y que bien podrían ubicarse en los últimos y convulsos tiempos. «Si me ven afectado, no es por el proceso electoral, que ha terminado magníficamente», remató.