Santiago Muñoz Machado, en la sede de la RAE, tras ser elegido director de la magna institución
Santiago Muñoz Machado, en la sede de la RAE, tras ser elegido director de la magna institución - EFE

Santiago Muñoz Machado: «El buen funcionamiento de la RAE es una cuestión de Estado»

El nuevo director, que se impuso a Cebrián por mayoría absoluta, deberá ahora afrontar los «famosos problemas económicos» de la institución

MadridActualizado:

En la práctica, era una batalla a dos y sólo faltaba esperar el resultado de la votación, que fue más rápida de lo esperado. Al final, el jurista Santiago Muñoz Machado se impuso a Juan Luis Cebrián y se convirtió en el nuevo director de la Real Academia Española (RAE). Sucede en el cargo a Darío Villanueva, que en octubre abrió una brecha en la institución al anunciar que no quería continuar al frente de la institución.

«Quiero transmitir, en nombre del personal, nuestra más efusiva felicitacion a nuestro nuevo director», decía Villanueva a la salida de la votación, con su habitual tono nada efusivo.

La victoria de Muñoz Machado dio por finalizadas unas elecciones que, probablemente, han sido las que más ruido han hecho en los 305 años de historia de la RAE. A pesar del sumo recelo que tienen a enseñar sus riñas internas, durante los últimos meses se han ido filtrando a los medios las disputas de los académicos, que han dejado patente su división interna. Todo ese clima se resumió en una anécdota que ya forma parte de la intrahistoria de la Docta Casa, y que se produjo cuando uno de los más tranquilos académicos salió del despacho de Villanueva dando un portazo y soltando un coloquial improperio.

Pero de eso hace ya varias semanas, y tras la última votación parece que se ha apaciguado el ambiente. «La Academia es un colegio la mar de cordial. Algunas veces chocamos, pero siempre con mucha educación», afirmó el nuevo director ante la prensa. Y avisó de que una de sus intenciones es la de recuperar las buenas formas en la Docta Casa: «Una de mis primeras obligaciones es que el trato entre académicos sea excelente. Vamos a pasar las tardes de los jueves muy felices debatiendo sobre palabras», añadió con tono divertido.

La de ayer era la segunda vuelta de las elecciones, después de que la semana pasada nadie obtuviese la mayoría absoluta. Al final se ha resuelto con 22 votos para Muñoz Machado, que le otorgaron la mayoría absoluta, que estaba en 21. Juan Luis Cebrián obtuvo 13 y José Antonio Pascual, el tercero en discordia, solo uno. Y, en la misma sesión, por cierto, también se tenía que votar otro cargo: el de vocal segundo adjunto a la Junta de Gobierno, que hasta ahora ocupaba Inés Fernández-Ordóñez. Fue para Paz Battaner, que consiguió mayoría absoluta en la primera votación.

Muñoz Machado no dudó al señalar los principales retos que implica este nuevo puesto: «Dedicaré todo mi tiempo a que la institución esté bien gestionada. Que su prestigio crezca y que sus problemas inmediatos desaparezcan». ¿Qué problemas? «Los mismos de ayer y de mañana», respondió. Y tenía razón: si Darío Villanueva leyó su discurso al tiempo que caía Lehmann Brothers, dando inicio así a una debacle económica (retirada de patrocinios, descenso de la aportación del Estado), Muñoz Machado recoge el testigo en un tiempo en el que la institución debe mejorar su situación financiera.

«Tenemos que resolver esos famosos problemas de carácter económico. Sólo requieren un poco de atención del Gobierno de la nación. El buen funcionamiento de esta institución es una cuestión de Estado», avisaba, consciente de que sanear las cuentas es ahora uno de sus principales retos. Por ello, avanzó que revisará el personal de la institución, al que calificó de «extraordinario».

Lenguaje inclusivo

«Mi propósito es confirmar a la totalidad del personal, no prescindir de él. Un buen administrador tiene que verificar que todo el personal es imprescindible. Hoy no tengo ninguna duda. Pero el número de personal que tiene una institución depende de sus recursos económicos», matizó.

Muñoz Machado no esquivó la pregunta sobre uno de los temas más polémicos que rodean a la Academia. Así, confirmó que el informe que encargó Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno, sobre el lenguaje inclusivo en la Constitución «está bastante avanzado»: «Por lo que dicen, es de extraordinaria calidad técnica. Yo no lo conozco todavía». Además, informó de que el documento se estudiará a finales de enero en una única sesión del pleno. Después, se lo entregarán a Calvo y ella decidirá qué hacer con él.

Ahora, el siguiente paso de Muñoz Machado es presentar su plan de gobierno en el primer pleno de enero (el día 10), en el que tomará posesión del cargo. Pero quizá su puesta de largo sea en Córdoba (Argentina), donde se celebrará, entre el 27 y el 30 de marzo del año próximo, el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española.