Vista nocturna del Partenón de Atenas
Vista nocturna del Partenón de Atenas - ABC

La restauración del Partenón aviva la polémica por los mármoles del British Museum

La cámara interior será restaurada usando 360 sillares que rodean el templo. La cella o naos era la parte sagrada de los templos antiguos griegos

Begoña Castiella
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El Partenón no es solo un monumento, es el arquetipo de los monumentos. Cada vez que se ha decidido restaurarlo las medidas adoptadas en la Acrópolis han repercutido en las restauraciones de todo el mundo. Por eso la noticia es importante: el Consejo Arqueológico Central del Ministerio de Cultura griego (conocido por sus siglas KAS) ha autorizado esta semana, en una larga sesión, la restauración de partes de la cámara central del Partenón, el más conocido templo de la Atenas de Pericles. Dicha cámara, conocida como naos o cella, era la parte sagrada de los templos clásicos griegos, donde se guardaba la estatua del dios o diosa al que estaba dedicado, en este caso el de la diosa Atenea. Y no cualquier estatua. En este santuario se encontraba la estatua de la diosa, con partes en oro y marfil (de ahí el nombre de crisoelefantina) de unos doce metros de altura y creada por el escultor Fidias.

Aunque la restauración, que comenzará pronto, habla de la cámara interior del templo, es lógico que se piense de inmediato en el paso siguiente: el friso interior que recorre el muro de la nave. Este friso representó una novedad arquitectónica que se introdujo por primera vez en un templo dórico. Un friso esculpido espectacular en su concepto y realización en mármol, de 160 metros de largo y 105 centímetros de altura, que se mantuvo casi intacto durante siglos hasta que un escultor italiano y sus ayudantes, pagados por Lord Elgin, separaron las partes que les parecieron mas bonitas. Las esculturas muestran la procesión de las Panateneas: 378 figuras humanas acompañadas de 245 animales. Aquellas piezas «elegidas» acabaron, junto a las de otros edificios de la Acropolis, como una de las Cariátides del Erecteión, en el Museo Británico. Eso sí, tras una historia rocambolesca con naufragio y ruina de Elgin incluídos.

Reivindicación histórica

El parlamento compró las esculturas pagando a Lord Elgin 35.000 libras esterlinas. Se mostraron primero en una sala denominada Elgin Saloon, para pasar, a partir de 1939, a la Galería Duveen, donde siguen expuestas. En el nuevo Museo de la Acrópolis, situado a pocos metros del Partenón, se puede admirar el friso, es decir una pequeña parte original y el resto copias de yeso de lo que se encuentra expuesto en Londres. Es y ha sido una vívida y continua reivindicación de distintos grobiernos griegos el retorno de los mármoles a Atenas. Ahora, esta noticia alegra a quienes luchan para el regreso de estas esculturas y relieves.

Así era el Partenón en la Antigüedad
Así era el Partenón en la Antigüedad

Según Sakis Ioannidis, un destacado periodista griego del diario «Kathimerini», la importancia de esta decisión del Consejo Arqueológico Central es grande, ya que pondrá en marcha una obra de restauración que modificará la apariencia y la identidad del Partenón. Desde 1834, la nueva Grecia comenzó la restauración de la Acrópolis, espejo de sus glorias antiguas. La fase contemporánea comenzó en 1975, con la creación del Comité de Restauración de los Monumentos de la Acrópolis y nunca se ha visto interrumpida, ya que se van empalmando distintos proyectos desde entonces. Un arqueólogo del Ministerio de Cultura, que desea mantenerse anónimo, ha comentado a ABC con cierta ironía que este proyecto existía desde decenas de años y que ya es casualidad que se ponga en marcha ahora, dando trabajo a muchos profesionales del sector, en un año de elecciones generales.

Oficialmente, la decisión del KAS resalta que «gracias a la implementación de las investigaciones relativas a la restauración de la cella, tendremos una reconstrucción que será un evento importante para la historia del Partenón». Cuando finalice este proyecto, en el que se restaurarán los dos lados más largos de la cella (norte y sur), «se recuperará en gran parte la geometría del edificio, la identidad y la historia del monumento, permitiendo al visitante una comprensión de su arquitectura». Como explica Dionisis, uno de los guías oficiales del monumento, «los visitantes no verán solo columnas y un espacio vacío en el medio, sino que podrán entender cómo era el templo».

Manuel Saga, un arquitecto especializado en ciudades históricas, comenta con ABC que la propuesta resulta muy interesante y podría incluso acabar con la recuperación de mítica estatua de Fidias, cuyo aspecto se conoce. José María Luzón, arqueólogo clásico de la Real Academia de Bellas Artes, anuncia que este proyecto avivará muchas polémicas sobre su idoneidad pero hará inteligible la arquitectura del Partenón, un edificio fundamental de nuestra civilización, para muchísima gente que no puede apreciar el concepto que había detrás.