En Italia se vive un resurgir del arte de escribir a mano
En Italia se vive un resurgir del arte de escribir a mano - ABC

El renacimiento del arte de la caligrafía

En Italia se vive un resurgir del arte de escribir a mano, con la apertura de escuelas y el éxito de exposiciones que giran en torno al papel impreso

Corresponsal en RomaActualizado:

¡Quién lo hubiera dicho! En la época de la revolución de Internet, cuando algunos daban por muertos los libros encuadernados o los periódicos, resulta que el papel impreso parece revivir, al menos en Italia, donde crece el interés por artes que parecían antiguallas, como la caligrafía. La pasada semana, la portada de la revista «L’Espresso» resultaba elocuente: «Perdonad si el futuro es de papel», rezaba su titular. En un amplio reportaje, se resaltaba que en la era digital el papel impreso nos está ayudando a salir del caos y a comprender mejor el mundo en que vivimos. Es más, en Italia la afición por escribir a mano se ha asentado como la nueva moda, hasta el punto de que en los últimos tiempos se están abriendo un sinfín de escuelas por todo el país. Incluso, en el prestigioso Instituto Superior para las Industrias Artísticas de Urbino ya se ha introducido la caligrafía como asignatura.

Y es que hay nostalgia de la belleza de un tiempo que hoy se quiere recuperar. Se explica así el extraordinario éxito que ha tenido la exposición veneciana dedicada al tipógrafo y humanista Aldo Manuzio (1449-1515), el más grande impresor de la época moderna. «En Italia está pasando algo similar a lo que sucedió durante el Renacimiento: cuando llegó la imprenta, se pensó que la escritura a mano desaparecería. Y fue al contrario: la disponibilidad de libros llevó un acceso de mucha gente a la lectura y, en consecuencia, aumentó la escritura a mano», explica a ABC la profesora Monica Dengo.

Un elemento desencadenante de la actual pasión por la caligrafía en Italia fue el conocer que Steve Jobs, fundador de Apple, había hecho cursos de escritura a mano. Seguramente por eso se preocupó de que sus hijos tuvieran más familiaridad con el papel y el bolígrafo que con el iPad.

La profesora Dengo nos cita estudios científicos que documentan que «escribir a mano es importante para el crecimiento de la personalidad y para el desarrollo del cerebro». «No hay duda de que la memoria y la comprensión de un texto mejoran cuando hay tacto sobre un papel impreso en lugar de una tablet o un ordenador», según destaca a este periódico Davide Crepaldi, profesor de Neurociencias Cognitivas.

La consecuencia de este renacer del papel impreso es la caída de los lectores exclusivos de e-book, que en Estados Unidos habían llegado casi al 20 por 100 del mercado, y aumenta el interés por el libro encuadernado. Amazon está invirtiendo en librerías físicas. En Italia, aunque el país sigue en crisis, el mercado editorial comienza a recuperarse. Y en todo el mundo, periódicos y revistas que habían emigrado a Internet vuelven al papel impreso porque lo piden los lectores. Hay infinidad de casos: «Newsweek» es uno de los más llamativos.

El tiempo ha dado la razón al semiólogo y gran experto de comunicación Umberto Eco, visionario al resaltar la importancia creciente de los periódicos y del libro, mientras se lamentaba del caos y confusión que se creaba en Internet hasta el punto de promover «al tonto del pueblo en la persona que detentaba la verdad»: «Las redes sociales –decía Eco– han dado derecho de palabra a legiones de imbéciles». Por fortuna, todavía nos queda el papel.