El Real ficha a Gerard Mortier, el director de ópera más polémico del mundo

SUSANA GAVIÑA | MADRID
Actualizado:

«Fumata blanca en el Teatro Real. Tras semanas de especulaciones, el coliseo madrileño cerró ayer, en París, la negociación con Gerard Mortier para que se convierta en su próximo director artístico a partir de septiembre de 2010, relevando en el cargo a Antonio Moral, quien se mostró bastante molesto ayer tras conocer la noticia: «Me parece impresentable haberme enterado por un comunicado del teatro».Momentos antes, el presidente del Patronato del Teatro Real, Gregorio Marañón, le confirmaba a ABC telefónicamente —en presencia del director general del coliseo madrileño, Miguel Muñiz— que el fichaje de Gérard Mortier se acababa de cerrar y hacía sus primeras declaraciones, en las que manifestaba su satisfacción: «Todos estamos muy contentos». Y adelantó que el compromiso contractual con el director belga será «de cinco años a partir de septiembre de 2010», aunque se pondrá a trabajar inmediatamente desde París, donde tiene contrato hasta el final de la presente temporada. «Mortier empezará a trabajar full time nueve meses antes de que comience su contrato, esto es, a partir de enero de 2010».

Negociaciones «razonables»

El cargo que asumirá Mortier será el de director artístico, renunciando «por primera vez en 30 años a ser director general», cargo que ha desempeñado en todas los proyectos que ha dirigido, indicó a este periódico Muñiz, por lo que el organigrama seguirá siendo el mismo (en puestos anteriores Mortier siempre ha acaparado ambos cargos, convirtiéndose en sobreintendente). «Aunque eso no significa que haya algún cambio», matizó.

Muñiz, que viajó ayer por la mañana prácticamente en secreto a la Ciudad de la Luz, también subrayó que las negociaciones, que se han venido desarrollando bajo una fuerte presión mediática, han sido muy «razonables» tanto en el aspecto económico como en el artístico, y elogió la «actitud» de Mortier «que ha estado de acuerdo con todo». Esto es, «como el organigrama y el modelo de teatro». Lo que no significa que «Mortier tendrá toda la autonomía y libertad para programar, como la ha tenido Moral».

Sobre la etiqueta que Mortier viene arrastrando desde hace años de ser el director de ópera más polémico del mundo (no sólo por su programación sino por sus enfrentamientos con instituciones como la Filarmónica de Viena en Salzburgo, y con Muti, Harnoncourt y Stein, que abandonaron el festival; además de preferir públicamente a Lou Reed frente a Pavarotti, y de no gozar de las simpatías de la prensa), el director general del Real reconoció que es cierto, pero dijo en su favor que el director belga tiene «un bagaje muy largo en el que ha habido polémicas de todo tipo pero su experiencia creo que es muy positiva para el teatro». Por su parte, Marañón afirmó que «el mundo de la ópera es apasionante y ahora le vamos a dar un poco más de pasión».

Sin embargo, el proyecto de Mortier sí cambiará algunos de los planes del coliseo madrileño que había planeado contratar, una vez que concluya el compromiso de Jesús López Cobos (en septiembre de 2010), a un joven director musical —Harding era el favorito si Lissner hubiera aceptado la oferta—. «CW-15»Un planteamiento que no se corresponde con la línea llevada a cabo durante los últimos años por Mortier, que se ha caracterizado por contar con un abanico de directores invitados, siete inicialmente en la Ópera de París, que luego quedaron reducidos a tres. Si bien aún no se ha hablado de nombres, el de Mortier siempre aparece ligado al del director de orquesta Sylvain Cambreling, al que se podrían unir los de Semion Bychkov y el español Pablo Heras.

Su pasado con el Real

El nombre de Mortier, que cumplió 65 años el martes y a cuya fiesta fueron invitados el director general del Inaem, Juan Carlos Marset, y el consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas, no es la primera vez que aparece vinculado al Real. En 1994, siendo director del Inaem Juan Francisco Marco, se le propuso participar en el «comité de expertos» del teatro madrileño, todavía en obras. Y que él rechazó. Este año también se le ha realacionado con el Liceo, pero el nombramiento de Juan Francisco Marco como gerente desbarató cualquier posibilidad.