La duquesa de Alba, ayer durante el homenaje, junto a Rafael Manzano, Efe

La Real Academia de Bellas Artes rindió homenaje a Jesús Aguirre

MADRID. ABC
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La Academia de Bellas Artes de San Fernando recordó ayer a quien fuera uno de sus miembros, Jesús Aguirre. Intelectual, académico, amante de la música, filósofo y esposo de la decimocuarta duquesa de Alba, falleció en Madrid el pasado 11 de mayo. El acto, al que asistió su viuda, Cayetana Fitz-James Stuart, acompañada por cuatro de sus hijos, comenzó con una Eucaristía oficiada por el catedrático y sacerdote jesuita Alfonso Rodríguez de Ceballos, que recordó cómo Aguirre «preservó con mimo el patrimonio artístico y cultural de la Casa de Alba» y señaló que, aunque no era el primer duque de Alba que ocupaba un asiento de la Academia, «fue académico por méritos propios».

Tras la ceremonia religiosa, varios miembros de la institución glosaron la figura del intelectual fallecido. Aunque Fernando Chueca Goitia no pudo asistir al acto, el académico Pedro Navascués leyó el texto que había preparado para la ocasión. En mayo de 1983, Chueca Goitia fue el encargado de contestar el discurso de ingreso de Jesús Aguirre en la Academia de Bellas Artes, «Una silla para dos Riberas», en el que reflexionaba sobre la belleza de dos riberas del Palacio de Monterrey de Salamanca, que encontró mientras ordenaba los fondos de la Casa de Alba. Para el arquitecto, Jesús Aguirre era «una flota artística», que nunca olvidó su esencia de intelectual, a pesar de su condición de duque de Alba. En el acto también quisieron honrar la memoria del duque otros académicos de Bellas Artes: Rafael Manzano, Antonio Iglesias, Francisco Calvo Serraller y Antonio Gallego.