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Quince reflexiones de George Orwell en el 69 aniversario de su muerte

El escritor y periodista británico es el autor de dos cumbres del género distópico: «1984» y «Rebelión en la granja»

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En 1950, hace ahora 69 años, murió George Orwell, maestro de periodistas y autor de las populares novelas «1984» y «Rebelión en la granja». Orwell, que nació en Motihari (colonía británica de la India) y cuyo nombre real era Eric Arthur Blair, trabajó para la BBC durante la Segunda Guerra Mundial antes de escribir estas dos cumbres del género distópico. También es muy conocido por sus obras periodísticas «Homenaje a Cataluña» y «Sin blanca en París y Londres». En el aniversario de la muerte de este personaje cultural de primer orden del s.XX vamos a recordarle con una selección de quince de sus reflexiones y frases:

- «La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír».

- «En una época de engaño universal decir la verdad es un acto revolucionario».

- «Ver lo que tenemos delante de nuestras narices requiere una lucha constante».

- «Hemos caído tan bajo que la reformulación de lo obvio es la primera obligación de un hombre inteligente».

- «Opino que a los cincuenta, cada uno tiene la cara que se merece».

- «La manera más rápida de finalizar una guerra es perderla».

- «No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura».

- «Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros».

- «Lo característico de la vida actual no son la inseguridad y la crueldad, sino el desasosiego y la pobreza».

- «El nacionalismo es el hambre de poder alimentada por el autoengaño».

- «El patriotismo es normalmente más fuerte que el odio de clases y siempre más fuerte que el internacionalismo».

- «Un chiste picante es una especie de rebelión mental».

- «Pueden obligarte a decir cualquier cosa, lo que sea, pero no obligarte a que lo creas».

- «Lo importante no es mantenerse vivo sino mantenerse humano».

- «El hombre es el único ser que consume sin producir. No da leche, no pone huevos, es demasiado débil para tirar del arado y su velocidad ni siquiera le permite atrapar conejos. Sin embargo, es dueño y señor de todos los animales».