La mezzosoprano cecilia Bartoli en el Teatro Real de Madrid
La mezzosoprano cecilia Bartoli en el Teatro Real de Madrid - ABC

El próximo Festival de Pentecostés de Salzburgo tendrá acento español con epicentro en la saga de los García

La edición de 2020, que se celebrará del 29 de mayo al 1 de junio, tendrá a Pauline Viardot-García como referencia absoluta

SalzburgoActualizado:

La mezzosoprano Cecilia Bartoli es uno de los nombres imprescindibles de los circuitos de élite líricos. Lo es no sólo como cantante, sino también como directora artística o impulsora de proyectos de rescate de autores e intérpretes del pasado sobre los que vuelve a poner el foco. Sin duda, la saga de los García, encabezada por el tenor y compositor sevillano Manuel García y sus tres hijos –María Malibrán, Pauline Viardot-García y Manuel Patricio (también cantante, profesor e inventor del laringoscopio)– merece atención especial y el próximo Festival de Pentecostés de Salzburgo tendrá a Pauline como referencia absoluta entre el 29 de mayo y el uno de junio de 2020. De hecho, la gala de cierre del festival tendrá a los cuatro miembros de la familia como eje con la propia Bartoli al frente de un nutrido reparto de artistas internacionales. La biografía de Viardot es fascinante –más allá de sus logros como cantante– y está en el centro de la música del siglo XIX, entrando en contacto como autores como Liszt, Chopin, Meyerbeer, Berlioz, Brahms, Gounod, Saint-Saëns, Massenet, Schumann y Brahms, Glinka, Rubinstein, Borodin, o el escritor Ivan Turguénev.

Anteriormente Bartoli ya se centró en recuperar la figura de la Malibrán y ha sido la gran impulsora del disco que el tenor Javier Camarena ha dedicado a Manuel García y con el que, también el próximo año, realizará una extensa gira internacional.

Bartoli fue nombrada directora artística del Festival de Pentecostés en 2012 y, desde entonces, la cita no ha dejado de crecer en espectadores y prestigio. Entre funciones de «Alcina» explica a ABC lo que está suponiendo para ella este festival: «Mi nombramiento como directora artística del Festival de Pentecostés supuso un importante reto para mí. Tenga en cuenta que mis predecesores habían sido Herbert von Karajan y Riccardo Muti, ambos directores de orquesta, y yo no era sólo la primer cantante, sino también la primera mujer en el cargo. Programar esta pequeña joya de Festival significaba para mí a la vez una gran responsabilidad y un enorme privilegio, pero con una garantía excepcional para trabajar: la infraestructura del mejor Festival del mundo, que es el Festival de Salzburgo. He ido aplicando a la programación de estos últimos ocho años de Festival los mismos criterios que suelo aplicar a todo lo que hago: exigencia de calidad, crear alianzas con otros artistas con los que he ido trabajando a lo largo de mi carrera, y mi pasión por la música. Además procuramos preparar producciones y programas exclusivos que se puedan ver en esta forma sólo en Salzburgo».

Bartoli es omnipresente a lo largo de los cuatro días del festival. Este año protagonizó las dos funciones de «Alcina», participó en la gala lírica dedicada a Farinelli y dedicó una velada matinal a Vivaldi y Pergolesi, acompañada por Franco Fagioli. Para ella «no es difícil: diría que es una cuestión de profesionalidad y organización. No hay mejor manera de conocer la calidad de un espectáculo que estar involucrada diariamente en los preparativos y los ensayos».

La última aventura de Bartoli es la fundación de una nueva orquesta en 2016, con sede en la Ópera de Montecarlo. Con el apoyo del príncipe Alberto, Les Musiciens du Prince es una formación historicismo que actúa como residente en Salzburgo y que, bajo la dirección de Gianluca Capuano, está afrontando numerosas compromisos en varias capitales europeas. Con ellos Bartoli volverá de nuevo a España la próxima temporada.