Manuel López Obrador, el presidente mexicano
Manuel López Obrador, el presidente mexicano - AFP

La prensa mexicana arremete contra López Obrador por exigir el perdón de España

Los medios de este país tachan de ocurrencia y de revisionismo histórico la propuesta de su presidente. «El Universal» planteó una encuesta a sus lectores y la mayoría opinó que el Rey no debe pedir perdón a México

Actualizado:

La prensa española ha destacado en un lugar preminente las «extemporaneas» exigencias de disculpa, en palabras del ministro de Exteriores Josep Borrell, con las que se deslizó anteayer el presidente de México, Manuel López Obrador, y que debían ser realizadas por parte de España a su país por hechos acontecidos hace 500 años.

Por su parte, la prensa mexicana ha recogido las declaraciones de su presidente de una manera similar e incluso ha cargado contra él. Para empezar, no ha tenido tanta repercusión y en los principales diarios la noticia, al contrario que aquí, no ha estado entre las más vistas. Pero es que luego no ha habido respaldo a López Obrador, como ayer incluso significara la propia senadora Ifigenia Martínez de Morena, la coalición con la que gobierna López Obrador, que se preguntaba: «¿Dónde estaba el presidente hace 500 años?», decía entre risas. «Ahí está viva la cicatriz pero pues ya no tiene remedio. Ya nosotros superamos esa etapa y a mucho orgullo».

En el diario «Excélsior», uno de los más importantes de México, su director, Pascal Beltrán del Río, iniciaba su bitácora con esta entradilla: «Como si no hubiera suficientes problemas en el país –con una economía amenazada con la posibilidad de la degradación de la calidad de su crédito, entre otras cosas–, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió que había que pedir a España que se disculpara por la “invasión” y “arbitrariedades” que Hernán Cortés y sus hombres cometieron hace 500 años». Y luego se preguntaba por la necesariedad del asunto: «¿Para qué meter una cuña entre México y España? Hoy existe una relación entrañable entre los países».

Pascal Beltrán del Río se muestra contundente en su extrañeza: «¿A qué venía dicha carta? ¿No es suficiente el aislamiento que México tiene a nivel internacional por su incomprensible posición respecto de la dictadura venezolana?». Y traía a colación un dato que ha estado sobrevolando esta polémica desde que comenzó: «Como simple apunte de cultura general, no debe dejar de decirse que México no existía en 1519. ¿Acaso los chilangos tendríamos que pedir perdón por las vejaciones de los mexicas contra los ancestros de poblanos, tlaxcaltecas, veracruzanos y oaxaqueños?».

En el diario «Milenio», el columnista Joaquín López-Dóriga en su tribuna «España: abriendo heridas», comenta: «Yo me voy con el doctor e historiador José Antonio Crespo, quien me dijo que la actitud de confrontación del Presidente deja ver una falta de formas y oficio, y que bien pudo pedir un gran acto de reconciliación mutua con motivo de los 500 años, en 2021, de la caída de la Gran Tenochtitlán, y todo hubiera fluido en forma natural y no como exigencia. Y a ver qué, porque él va a seguir en el tema». Carlos Marín, en este mismo medio, ha elevado el nivel de dureza a la «presidencial ocurrencia»: « A lo insensato de la petición se suma la triste y rencorosa coincidencia de que algo así quiere el tiranuelo Nicolás Maduro, quien pidió a España en 2016: "En vez de estar celebrando el 12 de octubre como el Día de la Hispanidad, debería declararlo día de duelo, prender unas velas, orar y pedirle perdón a América entera por la masacre que hicieron sus antepasados coloniales..."».

En «El Universal» sí que abre su web el asunto español y resulta curioso ver una foto de Pablo Casado en lo alto de este periódico, cuya primera noticia titula: AMLO une a partidos españoles en su contra». En este medio sí aparece una tribuna defendiendo las exigencias de López Obrador, titulada: «España tendría que pedir perdón a los indígenas mexicanos», en donde Sandra Anchondo Pavón reclama «un poco más de atención y una mayor delicadeza» a la cuestión. «Mucho más que una negativa simplona apelando a los anacronismos y a la amistad entre países. ¿No habría sido más humano pedir perdón?».

En este mismo medio, el columnista Salvador García Soto apuntaba la soledad de López Obrador y calificaba que este «revisionismo histórico no es solo una ocurrencia y retoma iniciativas similares impulsadas en Latinoamérica por Evo Morales y Nicolás Maduro»: «Anoche ningún miembro de su gabinete salía a defenderlo o a dar la cara para responder a señalamientos hasta ofensivos del español Pérez Reverte. El único que subió un tuit reprochándole al escritor ibérico, que llamó “imbécil” y “sinvergüenza” al presidente, fue el exgobernador de Chiapas, Manuel Velasco, quien en su cuenta puso: “Como mexicano, le exijo al señor Pérez Reverte respeto a nuestro presidente de México. Puede o no simpatizar con el planteamiento, pero la solicitud se hizo de forma respetuosa al Rey de España». Esto es a colación del duro mensaje con el que el escritor Arturo Pérez-Reverte discrepó de estas exigencias del presidente mexicano a España. Por cierto, en este medio han hecho una encuesta, y el 67% de sus lectores considera que el Rey de España no debe pedir perdón a México.