Arturo Pérez-Reverte
Arturo Pérez-Reverte - @JEOSM

Pérez-Reverte y la historia de venganza de los guerrilleros anarquistas de Gurrea de Gállego

«Habla de venganza y de muerte. Poco recomendable, como ven. Sin embargo, debo confesar que me gusta mucho. Ignoro la razón», cuenta el popular escritor

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Arturo Pérez-Reverte recupera en esta ocasión una de las historias de espionaje que más le gustan. «Habla de venganza y de muerte. Poco recomendable, como ven. Sin embargo, debo confesar que me gusta mucho. Ignoro la razón exacta de que sea así», aclara antes de comenzar a narrarla el escritor.

«A principios de mayo de 1939, un mes después de terminada la Guerra Civil, un pequeño grupo de guerrilleros anarquistas, capturados por las tropas nacionales en el puerto de Alicante, se fugaron del campo de concentración de Los Almendros», cuenta el autor, que indica que su destino final era Francia.

Dentro del grupo había unos cuantos de Gurrea de Gállego, que, al llegar a la localidad oscense, decidieron quedarse para acabar con «el terrateniente del vecino pueblo de La Paul, un hacendado llamado Brun», detalla Pérez-Reverte. Lo habían intentado antes, pero se les había escapado por los pelos. «Y el escozor se agravó cuando supieron que Brun iba señalando con el dedo -continúa- y los nacionales habían fusilado a la madre y la tía de uno de ellos.

Desenterraron las armas que habían enterrado tres años antes, pero «no les salió bien»: unos fueron capturados por la Guardia Civil; otros le esperaron en la casa del terrateniente, donde fueron acorralados, «y lucharon a tiro limpio», puntualiza el escritor.

Lee el artículo completo en «XL Semanal» para conocer la historia completa y cumplir con la petición de Reverte: «A ustedes corresponde decidir si la que acabo de contar es una historia moral o inmoral».