Las pequeñas editoriales buscan «mercado y no mercadeo» en la Feria

Para desentumecerse del calor que ayer abrasó el Retiro, nada mejor que la poesía, cobijada en las editoriales llamadas «de fondo», como Huerga y Fierro o Hiperión, o Harry Potter, cuyas aventuras las «vio» mejor que nadie Salamandra. ¿Qué público buscan las pequeñas editoriales? ¿Se «oculta» a la poesía en la Feria? Su objetivo final es hacer mercado, no mercadeo. Persiguen al lector «muy lector».

MADRID. Antonio Astorga
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Más que en busca del lector, Hiperión —según comentaba a ABC su jefa de ventas, Maite Merodio— viene «al encuentro de quienes no nos encuentran habitualmente en las librerías». ¿Por qué ese desencuentro? «Porque la rotación de los libros, en general, y los de poesía, en particular, es muy rápida. La gente no los encuentra y los libreros tienden a no tenerlos. Entonces, la única forma es venir a la Feria y exponerlos de cara», acota.

¿Se ningunea a la poesía en la Feria? Hiperión lo tiene muy claro: «No es un género menos buscado; es menos encontrado, que es otra cuestión. Buscado es mucho, encontrado bastante menos, desgraciadamente». ¿Ocultada? «No, no es una cuestión de publicidad —añade Merodio— ni de pago, sino de que se recoja que los libros existen y que han salido al margen de opiniones al respecto». Sobre el Plan de Fomento de la Lectura, que algunos editores consideran descabellado —como publicó ABC en una pormenorizada encuesta—, dice Merodio: «Veremos los resultados, porque planes de lectura ha habido muchos. Los millones van por un lado y los resultados por otro».

EL PELOTAZO DE «HARRY POTTER»

La editorial Salamandra, que en estos momentos se encuentra en expansión y que vive su etapa más dorada con el éxito de ventas de «Harry Potter», acude a la Feria a la caza y captura del «lector muy lector». Inmaculada Olivares objeta algo, no obstante, a este campeonato mundial del libro: «Está mejor seleccionado y da la impresión de que hay menos casetas de vendedores a plazos, porque ésta es la Feria de vender libros, no de vender enciclopedias».

Antonio Huerga, de la editorial Huerga y Fierro —donde han firmado este fin de semana los poetas Ignacio Helguero, Javier Lostalé y Juan Garzón—, define a la suya como editorial «de fondo» que pretende que el lector pueda hurgar con absoluta tranquilidad «en unos libros que generalmente, y por cuestiones de las leyes del mercado, no se encuentran de una manera fácil en las librerías. Nosotros publicamos libros de poesía y, junto a Helguero, Lostalé y Garzón, hemos editado a Giorgi Caproni, José Jiménez Lozano, Antonio Gamoneda, Jorge Teiller, un escritor mexicano muy colega de Huidobro... En narrativa intentamos proteger a autores nuevos, menos nuevos y también ofrecemos ensayo».

LA TARTA DE LOS GRANDES

¿La poesía es el «pariente pobre» de la Feria? «Bueno, sí y no —contesta Antonio Huerga—. Lo que pasa es que la poesía está muy localizada en editoriales concretas, como podemos ser nosotros u otras que están muy bien representadas aquí en la Feria. Pero, por supuesto, en el resto de casetas que son librerías ahí te van a decir que sí la tienen, pero que a la Feria no han traído ningún ejemplar. Eso es parte también digamos de ese mercadeo, esa actitud mercantil, no de mercachifle, que puede tener generalmente el vendedor de libros, que va un poco más a lo que es el libro que le puede rentar más y que es más solicitado en perjuicio de lo que puede ser más selecto y más querido». Piensa Huerga que el Plan de Fomento de la Lectura les puede «afectar», porque, dice, «somos una editorial que arriesga, apuesta y hace mercado, mientras que las grandes editoriales lo único que hacen es repartirse la misma parte de la tarta, llámalo Gala o Pérez-Reverte, pero hay otros autores que están saltando de editorial en editorial. Eso no es crear mercado. Eso es simplemente ir hacia ese lector mayoritario del que siempre es dudosa su adicción a la lectura. Compra por esos impulsos de Televisión, Prensa y Radio. Si no creamos mercado, ya me dirá usted qué editorial lo hace».