La ermita de San Lorenzo de Boós, expoliada
La ermita de San Lorenzo de Boós, expoliada - DIÓCESIS DE OSMA-SORIA

Nuevo expolio en Soria: Roban dos capiteles románicos de la ermita de Boós

Hace apenas unas semanas desapareció un pórtico del siglo XI en una ermita de Rioseco de Soria, a pocos kilómetros

SoriaActualizado:

Un nuevo expolio al patrimonio artístico y nuevamente en Soria. Apenas unas semanas después de que unos ladrones se llevaran un pórtico del siglo XI de la ermita de La Mercadera, en Rioseco de Soria, dos capiteles románicos de finales del siglo XII y principios del XIII han sido robados junto a sus respectivas columnas de la ermita de San Lorenzo en Boós, un pueblo de apenas una veintena de habitantes situado a solo 7 kilómetros de la anterior.

En ruinas desde hace tres décadas, el templo aún conserva parte de los muros y el arco triunfal sobre capiteles de hojas. La ermita se encuentra a poco más de un kilómetro al suroeste de Boós y perteneció al despoblado de Boíllos. Mantuvo el culto hasta hace treinta años y hasta ella acudían los fieles, principalmente, el martes antes de la solemnidad de la Ascensión y al finalizar la recogida de la cosecha para celebrar la festividad de San Lorenzo.

Imagen aún con los capiteles románicos
Imagen aún con los capiteles románicos - DIOCESIS DE OSMA SORIA

En el Catastro de la Ensenada (s. XVIII) se recoge que, por aquel entonces, no quedaban en Boíllos más edificaciones que doce tainas o corrales de tapia y barda para parideras y, según escribe el P. Gonzalo Martínez, la que fuera parroquial del lugar, dedicada a San Lorenzo, después convertida en ermita.

El alcalde pedáneo de Boós y el párroco de la localidad han presentado la correspondiente denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de El Burgo de Osma por el robo de los capiteles, según han informado fuentes de la Diócesis de Osma-Soria.

Durante las últimas seis semanas, el patrimonio religioso en esta diócesis ha sufrido otros dos ataques más: además del expolio en la ermita de La Mercadera, en Rioseco de Soria, donde los ladrones sustrajeron piedras de gran tamaño, la cruz de piedra de la espadaña y la sillería de la portada del templo, en Castilruiz robaron objetos litúrgicos y donativos en la ermita de la Virgen de Ulagares.