Música para las «Madres dolorosas»

TEXTO: SUSANA GAVIÑA FOTO: SANVICENTE/
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La soprano, directora de orquesta y compositora Pilar Jurado estrena este mes un «Stabat mater», encargo de la Semana Religiosa de Cuenca, dirigido a las mujeres que sufren, en un mundo donde los conflictos se suceden, y las mujeres reivindican el derecho a que su dolor sea escuchado

MADRID. Pilar Jurado (Madrid, 1968) no es una artista convencional y sí un ejemplo de versatilidad, que queda reflejada si se echa un vistazo a su curriculum: soprano, directora de orquesta, compositora, presidenta de la Asociación de Compositores de Madrid y responsable del Festival de Música Contemporánea de esta misma ciudad. Entre sus muchos proyectos se encuentra uno por el que siente un especial cariño por lo emotivo de su contenido. Se trata del estreno, el próximo día 24, de un «Stabat mater», obra que le encargó componer la XLIV Semana Religiosa de Cuenca el pasado mes de mayo, dos meses después de los atentados del 11-M, algo que influyó de manera decisiva en el significado de esta partitura.

El «Stabat mater», una pieza religiosa basada en el texto «Stabat Mater Dolorosa (Estaba la madre dolorosa...)» del que se desconoce su autor y que aborda el dolor de la Virgen María ante la muerte de su hijo, ha sido desde hace siglos tema de inspiración para muchos compositores -Palestrina, Scarlatti, Pergolesi, Bach, Haydn, Boccherini, Schubert, Arriaga, Rossini, Verdi, Penderecki o más recientemente Wolfgang Rihm-, que han escrito su propia música para acompañar este texto, que se desarrolla a lo largo de veinte estrofas de tres versos.

Palabras de Pilar Manjón

Pero la tarea no era nada fácil. «Escribir la música para un «Stabat Mater» supone colocarte a caballo de una gran tradición, sobre todo teniendo como referencia a grandes obras de la música clásica», explica Pilar Jurado, quien confiesa que se planteó este reto con cierta transcendencia: «No quería poner música a un texto sin más, sobre todo dadas las circunstancias y el momento que estábamos viviendo». Unos años realmente duros «en los que hemos sido testigos de una guerra como la de Irak, de muchas madres que sufren en Afganistán, en Palestina, de muchas mujeres maltratadas... Estamos viviendo un momento social en el que la mujer desempeña el papel de madre dolorosa mucho más que el hombre y además lo lleva en silencio. En mi condición de mujer pensé que debía tener una actitud comprometida y por eso quería dedicarle a ellas esta obra».

Para añadirle ese ingrediente de actualidad a un texto que tiene ya muchos siglos, Jurado no dudó en incluirle algunas frases pronunciadas por madres de nuestros días, como las de la Plaza de Mayo de Argentina -«Un último día de abril cambiaron el llanto por la acción. En el caminar compartido de sus rondas superaron el miedo y rompieron el silencio. Eran catorce mujeres y un mismo dolor. Catorce mujeres y un mismo grito»-. También ha querido rescatar algunas de las palabras enunciadas por Pilar Manjón, presidenta de la Asociación de Víctimas del 11-M y madre que perdió un hijo en los atentados, durante su comparecia en la Comisión celebrada el pasado mes de diciembre y cuyas contundencia y transparencia no dejaron a nadie indiferente. La soprano madrileña se ha hecho eco de dos de sus frases. Una, en la que Majón pide «verdad, justicia y reparación», que para la soprano «sintetiza lo que en un momento de dolor se puede pedir ante un acto terrorista de esta magnitud»; y otra, con la que concluye la obra, que dice así: «Con la autoridad moral que ostentamos, la que jamás nos podrán usurpar, les exigimos que no nos manipulen». Con ella Jurado ha querido reivindicar «el derecho de las madres a ser escuchadas».

En cuanto a la estructura de la partitura, que estará intepretada por la Joven Orquesta Nacional de España, bajo la batuta de Riccardo Frizza, tampoco ha querido seguir las reglas de sus antecesores. «En lugar de fraccionar el texto, como se ha hecho siempre, éste está, de principio a fin, presentado en un solo movimiento», afirma.

Por otra parte, su doble condición de cantante y compositora le ha permitido crear una música en la que mima las voces de quienes la interpreten, que en su estreno serán la soprano Isabel Rey y la mezzosoprano Daniela Barcellona. «La estructura vocal es bastante tradicional, aunque claro está no es Rossini -matiza- y cuando no se conoce la música contemporánea entraña ciertas dificultades pero he intentado ceñirme a la tesitura de las cantantes. Hay partes que son realmente cantables, y que incluso llegan a ser románticas. Sin embargo, lo he contrarrestado con una orquesta más vanguardista». La soprano, aunque no será la encargada de estrenar la obra el día 24, sí realizará las primeras «lecturas» con la JONDE a partir del próximo día 12 en el encuentro que desarrollará la orquesta en Sevilla.