La galería de columnas tendrá menos altura de la que se previó en los últimos bocetos del proyecto. ABC

Moneo realiza el último cambio en la fachada de su edificio del Prado

Con la entrega del proyecto definitivo de ampliación del Museo del Prado, el arquitecto Rafael Moneo cerró ayer una larga y complicada etapa en la historia de la pinacoteca. El proyecto incluye una última modificación de la fachada del edificio que se construirá junto a la Iglesia de los Jerónimos, pues Moneo ha decidido reducir, a última hora, la altura de la galería de columnas.

MADRID. Rosa Valdelomar
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No se puso una alfombra roja para recibir el proyecto final de Rafael Moneo para la ampliación del Prado. Las autoridades no salieron a esperarlo. De hecho, el arquitecto se encontraba ayer de viaje, fuera de España. Pero todo esto es normal en estos casos. Ya habrá tiempo para las pompas y las inauguraciones. Ayer, un miembro del estudio de Moneo fue el encargado de hacer llegar a media tarde a la Gerencia de Infraestructuras y Urbanismo del Ministerio de Cultura el volumen con el proyecto desarrollado hasta en sus más íntimos detalles.

LABOR DE SUPERVISIÓN

Según el plazo que marca la ley, el organismo de contratación del Ministerio de Cultura cuenta con un mes de plazo para supervisar el proyecto del arquitecto navarro y redactar las consideraciones oportunas, y dada la envergadura del proyecto, en el que se van a invertir más de 7.000 millones de pesetas, este plazo se agotará en su totalidad. El tercer paso será la corrección por parte de Moneo de las cuestiones técnicas que Cultura haya puesto en entredicho, aunque fuentes consultadas por este periódico han asegurado que de producirse estas últimas serán de muy poco calado.

Una vez aprobado el proyecto por el órgano de contratación, deberá publicarse en el Boletín Oficial del Estado donde se convocará también el concurso de adjudicación de obras. Presentadas, sopesadas y valoradas las propuestas, el concurso podría fallarse a finales del mes de mayo o principios de junio, por lo que las obras se podrían emprender antes de verano.

Según ha podido saber ABC, el proyecto de ampliación de la primera pinacoteca española que ayer llegó al Ministerio de Cultura difiere muy poco del presentado por Rafael Moneo hace un año y cuya maqueta se puede visitar en una de las rotondas de la pinacoteca. La modificación más importante atañe precisamente a la fachada del edificio que se construirá en el Claustro de Los Jerónimos y que el premio Pritzker ha rediseñado ya en varias ocasiones. La última decisión tomada por el arquitecto ha sido la de reducir las dimensiones de la galería de columnas que recorre la fachada. Rafael Moneo ha redistribuido también algunos aspectos del interior del edificio concediéndoles más espacio, por ejemplo, a los talleres de restauración.

EN MANOS DEL SUPREMO

Después de casi un año y medio desde que Moneo presentó los primeros bocetos de su idea para el Prado —que mereció ganar el concurso de proyectos por la integración del Claustro de Los Jerónimos que proponía— y después de algunas polémicas y arduas confrontaciones políticas al final de la anterior Legislatura, ya sólo queda una hipotética traba para la realización de las obras: los recursos ante el Supremo que han sido presentados por organizaciones vecinales del barrio de Los Jerónimos. Hasta ahora, en dos ocasiones, el Alto Tribunal ha desestimado una paralización urgente de las obras de consolidación de la arquería del Claustro, ya que éstas sirven para rehabilitar un monumento muy deteriorado. Pero el Supremo se ha guardado una última baza al no querer pronunciarse sobre la paralización permanente de las obras hasta que éstas sean una realidad. Entonces se despejará toda duda.