«Don Manolito» abrió la VIII edición del Festival de Zarzuela de Oviedo

OVIEDO. Cosme Marina
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Pablo Sorozábal, con su sainete lírico «Don Manolito», abrió ayer, en el teatro Campoamor, la VIII edición del Festival de Zarzuela de Oviedo, el ciclo dedicado a la lírica hispana más extenso de cuantos se celebran en el país. Hasta el 9 de junio se podrán ver en el teatro de la capital asturiana cinco zarzuelas —con cinco funciones de cada título— en nuevas producciones en las que el Campoamor se ha unido a otros escenarios españoles, como el Arriaga de Bilbao, el Palacio de Festivales de Cantabria, el Villamarata de Jerez o el Gayarre de Pamplona. También compañías como Ópera Cómica, Verdi Concerts y la Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero colaboran con el coliseo asturiano para aunar esfuerzos en la realización del Festival.

Jacinto Guerrero, en el año en que se conmemora el 50 aniversario de su muerte, tendrá un protagonismo especial en el certamen. Dos de sus títulos se llevarán a escena. Entre el 24 y el 29 de abril se representará «El huésped del sevillano», con la dirección musical de Luis Remartínez y la escénica de Gustavo Tambascio. Beatriz Lanza y Luis Dámaso serán el dúo protagonista. Y en la clausura del ciclo —en junio—, una interesante recuperación, «La fama del tartanero», con Miguel Roa y Francisco Matilla en las direcciones musical y escénica, respectivamente.

En abril llega a Oviedo «La bruja», de Chapí, tras su exitoso estreno, el pasado diciembre, en el Arriaga. Al frente de la misma repite el tándem Roa-Matilla. «La canción del olvido», de J. Serrano se estrenará en mayo con Carmen González, Linda Mirabal, Federico Gallar y Luis Varela como principales intérpretes. Uno de los hechos llamativos de esta edición del festival zarzuelístico será el debut, como director de escena, del actor Luis Varela. Él se hará cargo del «Don Manolito» inaugural. Al frente de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Oviedo estará José Fabra. El reparto lo encabezan Milagros Martín y Luis Cansino.