Jesús García Calero

Jugar con fuego

«El ministro hace bien en poner la pausa. Si la fusión reveló problemas, ahora es tiempo de gestionarlos»

Jesús García Calero
Actualizado:

El plan sonaba bien sobre el papel, un libreto brillante en el que se cantaba un gran impulso a la zarzuela desde el Teatro Real. ¡Qué gran idea! Pero la historia no era tan simple, la música no acompañó las buenas intenciones de la letra. Disonaban deficiencias, urgencias inexplicables de una fusión por absorción que no estaba, seguramente, bien madurada. Era un proceso demasiado complejo para un esprint. ¿A qué la prisa? Necesitaba más negociación, mejor comunicación y la simpatía del sector. Más que una fusión de dos teatros acabó pareciendo el intento de juntar aceite y agua: diferentes convenios, ritmos de explotación y contratación poco compatibles, culturas de producción distintas... y al fondo, al pasar el tiempo, iban surgiendo una serie de comparaciones odiosas, como siempre lo son. Y problemas presupuestarios que también corrían el riesgo de fusionarse.

La música calló. En las manifestaciones, solo el coro de la Zarzuela seguía reivindicando en plena calle su oposición. La fusión merecía sin duda otro escenario. Uno mejor. Y no se ha hallado. Por eso hay que aplaudir que el ministro José Guirao haya decidido poner la pausa. Si la fusión frustrada ha revelado problemas, ahora es el turno obligado para gestionarlos.

No olvidemos que el Teatro de la Zarzuela se fundó con los beneficios de un gran éxito: «Jugar con fuego», la célebre obra de Barbieri. El compositor invirtió parte de sus ganancias en el nacimiento de un teatro cuyo fin era, precisamente, estrenar las obras que por entonces estaban vetadas en el italianizante Teatro Real. Por eso hay que invertir lo acontecido. Primero, cuidar la zarzuela –que lleva una década fuera del Real– y después hablar de proyectos. Primero generosidad para compartir los éxitos y luego hablar de nuevos escenarios. Es un buen momento para pensar en aquellas lecciones de «Jugar con fuego».

Jesús García CaleroJesús García CaleroRedactorJesús García Calero