Jeff Koons, el nuevo Rey Sol de Versalles

Jeff Koons, el nuevo Rey Sol de Versalles

NATIVIDAD PULIDO
Actualizado:

Si María Antonieta levantara la cabeza volvería a perderla del susto. El Palacio de Versalles, uno de los símbolos de la grandeur francesa, será «profanado» por el siempre provocador Jeff Koons. ¿Qué hace un artista como él en un sitio como éste? Jean-Jacques Aillagon, que fue ministro de Cultura de 2002 a 2004 y presidió el Pompidou, lleva ahora las riendas del Patronato de Versalles y ha abierto la caja de los truenos al poner a disposición de Koons algunos de los espacios más nobles del palacio y los emblemáticos jardines, donde se instalarán una docena de sus singulares y llamativas piezas del 10 de septiembre al 14 de diciembre.

O lo adoras o lo aborreces. Con Jeff Koons no hay términos medios que valgan. Para muchos, se trata de un farsante, un impostor, cuyos animales inflables y objetos de lo más kitsch (como ese Michael Jackson con su chimpancé imposible de mirar sin que duela a la vista), por no hablar de sus exhibiciones sexuales con la que fue su mujer, la porno star Cicciolina, no merecen la categoría de arte. Para otros, en cambio, es el artista contemporáneo por antonomasia y un puñado de excéntricos coleccionistas se disputan sus excéntricas creaciones. Basta con ver sus últimos resultados en subasta: un corazón gigante en metal rojo, colgado por una cinta dorada se vendió por 23,6 millones de dólares. Llegó a ser el artista vivo más cotizado, desbancado ahora sólo por el genial Lucian Freud. El récord de Koons se estableció hace unos meses, cuando su obra «Ballon Flower (Magenta)» álcanzó los 25,8 millones.

«Es un error»

Guste o no, Jeff Koons sentará sus reales en Versalles. El Salón de Hércules tendrá como huésped, junto a las arañas de cristal, las porcelanas y los tapices, al «Ballon Dog (Magenta)», que se medirá con un veronés. Un conejo sobre un pedestal de mármol presidirá el Salón de la Abundancia. «Hanging Heart (Magenta/Gold)» colgará en las escaleras de la Reina. Y es posible que François Pinault preste para la muestra «Split-Rocker», formada, al igual que su célebre «Puppy» del Guggenheim de Bilbao, por miles de macetas. Todo ello ha encendido a Edouard de Roy_re, uno de los principales patronos de Versalles: «No estoy en contra del arte contemporáneo, pero estoy conmocionado por el declive de un lugar mágico y sagrado como éste. Jeff Koons en Versalles es un error». También contrario se ha mostrado Timothy Clifford, ex director de la Galería Nacional de Escocia: «Hay tantas cosas fabulosas que podrían hacerse en Versalles... Pero no atraerían a tanto público como Jeff Koons».

Aillagon hace oídos sordos y defiende su polémica decisión alegando que «a Jeff Koons, que es un producto de la cultura neopop, le sienta muy bien Versalles. El palacio es barroco y el arte barroco era la versión del arte pop de los siglos XVII y XVIII. En un lugar como éste uno no debe provocar arbitraria o gratuitamente encuentros que no tienen sentido. Pero cuando un artista contemporáneo aborda temas y hace propuestas que concuerdan con el espíritu de este lugar es casi una obligación recibirlo». Y es que Aillagon se ha propuesto modernizar Versalles a toda costa: ha encargado a Daniel Buren (el mismo que hizo las columnas en blanco y negro que hay ante el Palacio Real de París) que decore una escalera de Versalles; a Agnes B, que diseñe los uniformes del personal e incluso planea crear una Galería Nacional de Retrato en la que no faltará Zidane, otro icono patrio. La remodelación de Versalles durará 17 años y costará 720 millones de euros.

Nuevos aires (vendavales, mejor dicho) soplan en Francia. Y no nos referimos a Carla Bruni, que lo fue en su día, sino a Jeff Koons, coronado por Aillagon como el nuevo Rey Sol de Versalles. Y es que 2008 está siendo su año. A su escalada en la cima del mercado y su toma de Versalles hay que sumar la muestra que tiene en estos momentos en la terraza del Metropolitan neoyorquino (un perro salchicha, un corazón y un Winnie the Pooh ), la que puede verse hasta el 21 de septiembre en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago y la que se inaugurará en octubre en la Neue Nationalgalerie de Berlín: «Jeff Koons. Celebration».

También en el teatro

Por si fuera poco, el actor Kevin Spacey llevará al teatro Old Vic de Londres, que él dirige, famosas esculturas del siglo XX de artistas como Warhol, Giacometti, Sol LeWitt y, cómo no, Jeff Koons. «Drama Queens», que se estrena el 12 de octubre, es una comedia creada y dirigida por el dúo de artistas Michael Elmgreen e Ingar Dragset. Spacey y otros artistas darán vida a las esculturas. No le va mal con el arte a Koons (Pennsylvania, 1955), sobre todo teniendo en cuenta que comenzó siendo broker en Wall Street.

El arte contemporáneo está irrumpiendo con fuerza en lugares que hasta ahora se consideraban sagrados. Museos históricos como el Louvre, la National Gallery, el Metropolitan o el Prado se han rendido a él; Peter Greenaway hace experimentos con la «Última Cena» de Leonardo... ¿Por qué entonces Koons no va a entrar en Versalles? Quizá María Antonieta, adicta al color rosa y las cintas doradas, fuera hoy su mayor coleccionista y no acabase perdiendo por segunda vez la cabeza.