«Imagina» muestra a la joven generación de los años 70. Cuarta Pared

Javier Yagüe: «No hemos repetido las fórmulas de “Las manos” por honestidad»

La sala Cuarta Pared de Madrid acoge desde hoy la obra «Imagina», segunda parte de la «Trilogía de la juventud» que fue iniciada con el montaje «Las manos», la gran sorpresa del panorama teatral de los últimos dos años. En este nuevo montaje, sus autores, Javier G. Yagüe, José Ramón Fernández y Yolanda Pallín, reflejan la historia de una generación de jóvenes que en los años 70 «quiere cambiar el mundo» desde el extrarradio de una gran ciudad.

MADRID. Susana Gaviña
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Con la obra «Las manos», el teatro alternativo, generalmente reservado a un público que apuesta más por el contenido que por la forma, demostró que una buena historia narrada con un escaso presupuesto (3 millones de pesetas) puede encandilar a público, crítica y hacerse, al mismo tiempo, acreedor a algún que otro galardón. Así fue cuando «Las manos», estrenada el 23 de febrero de 1999, fue candidata a tres premios Max (dramaturgia, producción y escenografía), llevándose finalmente el de mejor producción.

DEL CAMPO A LA CIUDAD

Han transcurrido dos años desde entonces, el mismo tiempo que han invertido Javier G. Yagüe (director del montaje y de la Compañía Cuarta Pared), José Ramón Fernández y Yolanda Pallín en escribir «Imagina», la segunda parte de la «Trilogía de la juventud», iniciada con «Las manos». Mientras en éste la vida de los personajes transcurría en los años 40, en un paisaje rural, «Imagina» se desarrolla en los años 70, teniendo como protagonistas a los hijos de aquellos que emigraron del campo al extrarradio de las grandes ciudades. «Seguimos el itinerario de uno de los personajes de “Las manos” que se marcha a vivir a un barrio periférico de Madrid —explica Javier G. Yagüe a ABC—. En “Imagina” se refleja la vida de una generación que tiene grandes expectativas de cambio, que luchar por cambiar el mundo».

Seis actores —Audrey Amigo, Barde, Elena Benito, Eugenio Gómez, Verónica Regueiro y José Antonio Ruiz— darán vida a todos los personajes que desfilan por esta obra en la que se ha intentado trasladar a través de su vida cotidiana «el frescor de una época». Sin ceder a inclinaciones políticas, también se ha mostrado a unos «personajes comprometidos con su época». «En “Imagina” se abordan los conflictos de una generación con su entorno, su lucha entre las ideas y la realidad». En definitiva, y según Yagüe, se trata de una obra que «habla de las personas que no aparecen en los libros de historia pero que sí influyeron en ella». El movimiento Hippy, los anticonceptivos, los últimos años de la dictatura son temas que se abordan en la obra y que tienen como hilo conductor la música de aquellos años —Bob Dylan o los Beatles—.

HONESTIDAD CREATIVA

A pesar del éxito alcanzado con su anterior montaje, Yagüe confiesa que con «Imagina» —que ha contadocon un presupuesto de seis millones de pesetas—han intentado no utilizar las mismas fórmulas. «Hemos renunciado a cosas que en “Las manos” funcionaban muy bien porque no queríamos repetirnos. Hemos buscado un plantemiento distinto por honestidad con el propio proceso creativo», asegura.

A pesar de que con aquel montaje lograron acercarse a una gran cantidad de público —tanto en Madrid como gracias a una larga gira—, para el director su trabajo no se ha alejado en absoluto de la filosofía sobre la que, en su opinión, descansa el teatro alternativo. «No tiene nada que ver con el público que te va a ver, ni con repetir las fórmulas de éxito. El significado de alternativo reside en el espíritu de creación de la obra. Hemos invertido dos años en escribir “Imagina” y hemos estado ensayando más de tres meses, algo impensable en otro tipo de teatro», subraya.

Ante las inevitables expectativas que levantará esta nueva cita en la cartelera teatral, Yagüe prefiere «evadirse» de ellas. «Si no sale también como “Las manos”, el disfrutar con el proceso de lo que hemos aprendido es suficiente».