Javier Bardem, ayer en el Círculo de Bellas Artes. Daniel G. López

Javier Bardem: «Lo que deseo es tener los pies en el suelo y no perder el norte»

La rueda de Prensa que protagonizó ayer Javier Bardem en el Círculo de Bellas Artes es de las que hacen época. Hacía tiempo que no se veía tanto cable, tanto micrófono, tanta gente enviando a Internet información desde los móviles y tanto cuaderno asaeteado por un bolígrafo. El motivo bien lo merecía, haberse convertido en el primer actor español que optaba a un Oscar, gracias a su papel de Reinaldo Arenas en «Antes que anochezca».

MADRID. José Eduardo Arenas
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Javier Bardem declara a ABC más tarde la fuerte impresión que le produjo el entrar en el recinto y encontrarse con tal cantidad de periodistas: «Casi no podía ver detrás de tanto micrófono. Era la primera vez en mi vida que me enfrentaba a algo tan fuerte y solo».

—Pero fue excitante, ¿no?

—Por supuesto, pero es que esa excitación la venía arrastrando desde el día anterior, así que es lógico que me quedara bloqueado. Sabía que iba a ser así, pero no me imaginaba tanto alboroto. Hay un momento en que te distancias para intentar rebajar el asunto lo más posible, para no subrayar lo que ya de por sí es importante, para tratar de no darle más importancia de la que tiene. Soy consciente de que lo que no puedo es cambiar el concepto de las cosas.

—¿Pero han cambiado, verdad?

—Evidentemente. El exterior ya lo ha hecho. Lo que deseo es mantenerme en el medio, intentando hacer lo que pueda de la mejor manera. No es una excusa, es decir, lo que a lo mejor la gente no quiere escuchar. Posiblemente se me quiera ver agresivo pero hay un punto que se debe tener en cuenta, ahora estoy tratando de asimilar lo que está pasando. De hecho, si este encuentro con la prensa hubiera tenido lugar hace una semana hubiese podido formular otras cosas, otros conceptos. Se me ha pillado con la duda, la excitación, con las cosas más nobles de uno.

—Pero, ¿cómo se le queda a uno el cuerpo con estos acontecimientos?

—Los últimos sucesos son importantísimos, pero lo que deseo es tener los pies en el suelo, y ser consciente de todo para no perder el norte. No se trata de una demostración de fuerza, ya que no hay que demostrar nada a nadie. Quizá debería reservarme para mí mis conceptos y mis dudas, pero hago general lo que la gente ya sabe. Mi opinión es que se debería dar más importancia a la obra que al artista, que habría que atender a la película y quitar mi imagen de en medio.

—Dicen que puede ser el sucesor de Antonio Banderas, el nuevo actor español en Hollywood, después de Banderas y Penélope Cruz, el...

—Sí, pero no se dan cuenta de que no me gusta entrar en un mundo competitivo. Antonio Banderas es un grandísimo profesional que trabaja muchísimo y merece estar donde está. Yo no voy a hacer sus trabajos, como él tampoco ha hecho o hace el de otros. ¿Que es posible que esta nominación me proporcione trabajo en Estados Unidos? Tal vez, pero será por lo que yo me esfuerce en obtenerlos, no porque entre en una competición que no existe.

—¿Quién le está ayudando en todo este lío mental que se le avecina?

—Almodóvar es mi consejero. Es un sabio en esto de Hollywood.

—¿Le ha dado algún consejo si llega el caso de tener que subir al escenario a por el Oscar?

—En ese tema soy muy normal. No puedo llevar nada preparado. En los Globos de Oro tienes donde agarrarte pero en los Oscar es a pelo. De modo que al final estoy convencido de que se me olvidarían las cosas, los nombres y los detalles. Seguro que me iría después de dar las gracias.

—¿Tiene algún favorito entre el resto de los candidatos?

—Todos. Por eso me parece una pasada estar ahí. Lo que deseo, insisto, es poder tener los pies en el suelo, poner las cosas en su sitio cuanto antes y ser consciente de que no voy a perder el norte.