REUTERS Las llamas asolaron la Biblioteca Anna Amalia, en la ciudad alemana de Weimar

El incendio de la Biblioteca de Weimar, una catástrofe nacional en Alemania

RAMIRO VILLAPADIERNA. CORRESPONSAL/
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BERLÍN. La Biblia de Lutero de 1543 pudo ser salvada de las llamas, con los apuntes del viaje por Suramérica de Alexander von Humboldt y así hasta 6.000 importantísimos tomos, legajos e incunables por una ansiosa cadena humana, formada espontáneamente en las calles de Weimar para salvar la biblioteca de Anna Amalia, en Weimar.

Pero más de 25.000 libros han resultado destruidos y otros 40.000 han sido dañados, según la Fundación Clásicos de Weimar, en el violento incendio que arrasó una de las más preciosas e importantes bibliotecas de Alemania, la que fundó la duquesa Anna Amalia de Sajonia en el tiempo en que la pequeña corte de Weimar concentró a lo más granado de la cultura centroeuropea y Liszt tropezaba en la calle con Schiller y el poeta con Goethe y éste último con la duquesa Anna Amalia, de noche en sus aposentos.

Entre las pérdidas figura la inapreciable colección de partituras y textos musicales del siglo XVIII de la propia duquesa, así como el fondo original aportado por el primer bibliotecario, Daniel Schurzfleisch, que según está testimoniado trajo sus libros en 1722 en 35 carretas de bueyes. La biblioteca de Anna Amalia, quien la abrió al público desde su origen, alberga un millón de volúmenes repartidos en varios centros en Weimar, pero el palacete incendiado era su emplazamiento original y su sede, explicó a la Prensa Hellmut Seeman, de la Fundación de Clásicos.

Destrucción del patrimonio

Cientos de bomberos se batieron durante dos horas con las llamas que devoraban el palacete rococó del siglo XVI, después de que, a última hora del jueves y con el edificio cerrado, un fuego por ahora injustificado se desatara en la última planta. Sólo 6.000 libros pudieron ser rescatados antes de que se ordenara el desalojo por hundimiento inminente de la techumbre. La ministra de Cultura calificó la tragedia como «una gran pérdida para el patrimonio de la humanidad».

Ulrike Bestgen, otra experta de la Fundación, explicó que los principales valores bibliográficos de la colección de Anna Amalia se centran en la literatura centroeuropea y alemana de 1750 a 1850 así como en sus fondos musicales. La duquesa puso al pequeño pueblo de Weimar en el mapa de su tiempo y a la cabeza de la creación de entonces gracias a su labor cultural propia y al reinado de su hijo Carlos Augusto de Sajonia. Recientemente, autores alemanes sostienen que la tórrida relación que Goethe mantuvo en Weimar, antes de autoexiliarse en Italia, lo fue con la duquesa y no con Charlotte, su ama de llaves, como se había creído.

Es «un golpe muy doloroso», lamentó compungido ante los medios el alcalde de la pequeña ciudad histórica, Volkhard Germer. Ulrike Bestgen dijo que posiblemente los libros dañados por el agua puedan ser recuperables en su totalidad. La ministra federal de Cultura, Christine Weiss, prometió de inmediato una ayuda de Berlín de 4 millones de euros para reparar el palacio y los libros dañados.