El Rey posa con el resto de autoridades en la exposición / ÁNGEL DE ANTONIO
El Rey posa con el resto de autoridades en la exposición / ÁNGEL DE ANTONIO

El Rey inaugura en el Palacio Real la exposición «Ilustración y liberalismo 1788-1814»

EFE | MADRID
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Disciplinas propias de la Ilustración y el Liberalismo como el arte, el urbanismo, la arquitectura y la ingeniería, expuestas desde mañana en el Palacio Real, donde se gestaron muchos acontecimientos de la época, ayudarán a comprender mejor el pensamiento de un periodo marcado por el cambio de siglo.

"Ilustración y Liberalismo. 1788-1814", que ha sido inaugurada esta tarde por el Rey y que permanecerá en el Palacio Real hasta el 11 de enero, recrea a través de doscientas piezas los aspectos más relevantes que conformaron una época que en España dio paso de la Monarquía absoluta a la constitucional y del pensamiento ilustrado al liberal.

La exposición muestra el estado de la Monarquía española, como eje central del poder, hace doscientos años, con óleos como "Carlos III el Cazador", de Francisco de Goya, el retrato de Carlos IV de Zacarías González Velázquez, o retratos de Godoy. Emilio La Parra, uno de los tres comisarios, pretende ostrar eneste apartado la reacción de la Monarquía española de la época ante la "nueva forma de entender el mundo" derivada de la Revolución Francesa.

Los ilustrados, como personas que intentan modernizar el país, se ven representados en la muestra con retratos y bustos obra de autores como Francisco de Goya, Zacarías González Velázquez y Antonio Carnicero, entre otros. La labor del ilustrado

De esa época queda "El Sexto Conde de Fernán Núñez y su familia" (1787-1788), cuya dudosa autoría se atribuye a Francisco de Goya o a Esteve, así como distintos bustos retratos de Isidoro Máiquez, del pintor de cámara José Aparicio o de Jovellanos.

Los comisarios de la muestra, Emilio La Parra, Carlos Sambricio y José Luis Sancho, dan a conocer cómo desempeñaba sus labores un ilustrado mediante la recreación del gabinete de uno de ellos.

El gabinete de un ilustrado representado en el Palacio Real está presidido por un escritorio de tambor, un sillón de piel giratorio de finales del XVIII, un atril de bronce de altura regulable y un reloj de 1800 procedente de la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro.

El afán coleccionista de la época se evidencia con piezas como el tablero de lavas, las figuras de porcelana, los cristales procedentes de La Granja o los tejidos de Talavera de la Reina, al igual que el gusto por la decoración mural.

La parte de la exposición que plantea la evolución del pensamiento ilustrado al liberal muestra cómo el urbanismo, la arquitectura y la ingeniería fueron objeto de numerosos proyectos reformistas, de lo cual dan muestra los distintos planos urbanísticos y los dibujos arquitectónicos de personajes tan reputados como Romualdo de Viena o Agustín de Betancourt.

El conflicto entre partidarios de Fernando VII y José I El conflicto entre los partidarios de Fernando VII y quienes apoyaban a José I se desarrolla "sin cargar las tintas", sino mostrando la obra de los patriotas y los bonapartistas como "opciones distintas".

De esta época destaca el retrato inédito de un caballero junto a un caballo, de Antonio Carnicero, o algunos óleos de la serie de "Los desastres de la guerra", de Goya.

La última parte de la exposición aporta las actas originales de la Junta de Bayona y las actas legales de la comisión de constitución de las Cortes de Cádiz, encargada después de elaborar la Constitución de 1812, así como un cuadro de "Santa Isabel curando a los tiñosos", emblemático de la producción de Murillo.

En paralelo con la exposición, organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y Patrimonio Nacional, y patrocinada por la Fundación Rafael del Pino, se ha previsto un ciclo de conciertos de música de la época, que tendrán lugar el 23 de octubre en la Basílica de Atocha y el 18 de diciembre en el

Monasterio de Santa Isabel. Yago Pico de Coaña, presidente de Patrimonio Nacional, calificó de "señera" la exposición y destacó la "ardua labor investigadora" de sus comisarios, mientras que la presidenta de la SECC, Soledad López, opinó que la misma pretende acercar al público, sin distinción de edad, una época que marcó un punto de inflexión en el camino hacia la modernidad.