Homenaje a Fernando Rubio en la XVIII Cumbre Mundial de Infografía

Homenaje a Fernando Rubio en la XVIII Cumbre Mundial de Infografía

I. REYERO | PAMPLONA
Actualizado:

Numerosos compañeros y amigos de Fernando Rubio (Buenos Aires, 1957- Madrid, 2010), jefe de Ilustración de ABC fallecido el pasado 28 de enero, le rindieron este fin de semana un emotivo homenaje en el marco de la XVIII Cumbre Mundial de Infografía, que congregó a más de un centenar de profesionales del sector en Pamplona. El encuentro se convirtió en el mejor marco para el reencuentro con el talento de nuestro querido colega gracias a una exposición que puede verse estos días en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Arropadas por los compañeros de Fernando estuvieron su mujer, Adriana, y sus hijas, Andrea y Eugenia.

En honor a Fernando, pionero de una raza muy particular, la del ilustrador gráfico, se ha organizado una entrañable muestra con paneles que condensan lo más significativo de su extensa obra. Allí están representados algunos de sus trabajos más brillantes como dibujante de cómic, ilustrador e infografista, en un recorrido vital que le llevó desde Argentina a España pasando por Italia.

Producción inabarcable

Javier Sicilia, compañero y amigo de Fernando, ha sido el encargado de seleccionar el material. «Una labor muy dura porque hizo de todo y lo hizo muy bien. He procurado rescatar lo más representativo de cada etapa, con especial atención a su labor en Diario 16 (1980-1985) y en ABC, como jefe de Infografía desde 1986 hasta sus últimos días». También se exhiben algunos de sus característicos trabajos en cómic, género que empezó a cultivar desde muy «jovencito» en Argentina. «Muchos se han quedado asombrados al descubrir facetas de su obra que no conocían. La verdad es que su producción fue tan amplia que es inabarcable».

Para descubrir los orígenes de Fernando y su relación con el lápiz hay que remontarse a sus días en la escuela. Aquellos años en los que su pasión por el dibujo le hacían perderse las explicaciones del maestro, pero que le llevarían, con tan sólo 17 años, a publicar sus primeros trabajos. Bebió de los grandes clásicos del cómic y fue discípulo del dibujante argentino Gustavo Trigo. Llegó a España por casualidad. «Fue a Italia a hacer las Europas, pero como era un «melenas» y no tenía un duro, los carabineros le apresaron un día cuando pasaba por delante del Palacio de Justicia. Le aplicaron la «ley de vagos y maleantes» y le metieron en un tren con dirección a Zaragoza».

Primera espada

Tras varios años colaborando para algunas revistas, Diario 16 lo fichó en 1980, en cuya redacción vivió una etapa convulsa de la incipiente democracia española. Uno de sus dibujos sobre el juicio del caso «Galaxia» a los militares golpistas logró pasar a la historia del periodismo visual. «Vivió la etapa más romántica de la profesión, relacionada con la novela negra y las comisarías», continúa Sicilia. «Por aquel entonces el ilustrador era una suerte de investigador privado y él era el más rápido dibujando una vez que saltaba la noticia del teletipo. Resolvía informaciones de gran complejidad en una sola viñeta, con una capacidad inventiva brutal que le hizo ser un primer espada».

En 1986 llegó su fichaje por ABC como jefe de Ilustración e Infografía. Y todos coinciden: Fernando Rubio fue un pionero. El primero en contar las noticias de manera visual con la ilustración y viñetas de cómic, y el primero que se sofisticó con la introducción del ordenador en la redacción. «Es un referente, su nombre siempre sale cuando repasas la historia de la profesión. Sin su aportación no se puede explicar el desarrollo de la infografía en nuestro país», añade Javier Errea, profesor de Edición Periodística de la Universidad de Navarra y uno de los coordinadores de la exposición.

Sus mejores trabajos, en la Universidad de Navarra