La pieza encontrada en el naufragio de Anticitera
La pieza encontrada en el naufragio de Anticitera - Expedición «Retorno a Anticitera»

Hallan en el fondo del Mar Egeo una pieza que faltaba al mecanismo de Anticitera

Arqueólogos desentierran un disco de bronce en el mismo lugar donde se encontró el célebre artefacto hundido hace 2.200 años

MadridActualizado:

Más de 2.200 años después de que se hundiera en las aguas del Mar Egeo, un grupo de arqueólogos ha encontrado una pieza que faltaba al célebre Mecanismo de Antikythera (Anticitera, en castellano), un sofisticado artefacto astronómico descubierto en 1901 cuyo funcionamiento tardó décadas en ser descifrado y cuya precisión para el cálculo de eclipses y equinoccios, fases lunares y posiciones estelares sorprendió a los científicos.

El disco de bronce hallado muestra una rueda dentada con la imagen de un toro que correspondería a Tauro, la constelación del zodiaco, según han revelado los estudios realizados a la pieza con rayos X. Ésta habría formado parte del antiguo mecanismo griego, según informa el diario israelí Haaretz.

La imagen del toro que desvelan los rayos X
La imagen del toro que desvelan los rayos X - Expedición «Retorno a Anticitera»

De ocho centímetros de diámetro y cuatro brazos metálicos, la pieza fue encontrada en la misma ubicación donde se halló el Mecanismo de Anticitera en 1901, en un pecio de unos cincuenta metros de eslora en el que se han descubierto restos humanos y cientos de objetos como lanzas de bronce, piezas de mármol y estatuas de bronce, anillos o monedas. Porque afortunadamente, los saqueadores que peinaron el lugar tras su descubrimiento no se hicieron con toda la carga que llevaba la nave.

Mecanismo de Anticitera
Mecanismo de Anticitera- Abc

En 1976, un equipo liderado por Jacques Cousteau encontró varios huesos que se cree que pertenecieron a cuatro individuos y recuperó algunos fragmentos del casco del barco, pero en el proceso parte del mismo fue destruido, según señaló a Haaretz el investigador de la Universidad de Lund Brendan Foley.

El barco mercante se hundió en Anticitera con un cargamento de unas 50 estatuas de mármol y de bronce de tamaño natural, algunas de ellas inspiradas en la Ilíada y la Odisea de Homero, según han descubierto con asombro los investigadores puesto que se creía que los motivos homéricos se habían pasado de moda en el siglo I a.C.

Un buzo, con la pieza encontrada durante la expedición de 2017
Un buzo, con la pieza encontrada durante la expedición de 2017 - Expedición «Retorno a Anticitera»

En una de las estatuas de bronce rescatadas por el equipo de Cousteau en 1976 se ha descubierto un mecanismo en su base que, al parecer, hacía girar la escultura al accionar una llave. «La estatua data del siglo II a.C., contemporánea o posiblemente más antigua que el Mecanismo de Anticitera. Bien podría ser el primer ejemplo conocido de un dispositivo engranado», señala Philippe Bohstrom en su artículo en Haaretz.

Quién inventó el mecanismo de Anticitera es un misterio, pero algunos historiadores creen que pudo ser encargado por Lucio Licinio Lúculo, un militar de alto rango más conocido hoy por su fama de gourmet gracias a las anécdotas que Plutarco escribió en sus «Vidas paralelas». En el 60 a.C. Luculo se retiró a una espectacular villa que se hizo construir en la bahía de Nápoles, que decoró con pinturas y esculturas recopiladas en sus numerosas campañas militares. Quizá las piezas del barco naufragado en Anticitera fueran suyas, aunque podría haber otra explicación. Hacia el 70 a.C., los senadores romanos gustaban de decorar sus villas con obras de arte griegas y encargaron a muchos barcos que les llevaran tesoros del Mediterráneo oriental. Cicerón, que por cierto era amigo de Lúculo, envió a un experto para obtener estatuas para sus villas.

Los arqueólogos han encontrado restos de un segundo naufragio en Anticitera que, según las primeras investigaciones, es posible que se hundiera en la misma época. ¿Estaban ambos barcos asociados? Es una hipótesis que contemplan los investigadores, aunque puede que nunca se llegue a saber.